¡Descubre qué deportes puedes ver en DAZN!
Hay combates que no terminan cuando suena la campana. Quedan abiertos. Sin cierre claro. Con sensaciones cruzadas y una historia que parece pedir una segunda parte. Eso fue lo que dejó el empate entre Andy Ruiz y Jarrell Miller en 2024.
Desde fuera, todo apuntaba a una revancha inevitable. Un segundo combate para resolver dudas. Para aclarar quién fue mejor. Para cerrar un capítulo que quedó a medio escribir. Pero el tiempo ha ido pasando y ese escenario no se ha materializado.
Matchroom Boxing
Ahora ha sido el propio Ruiz quien ha explicado lo ocurrido. El excampeón mundial asegura que, pese a los primeros contactos, Miller decidió no continuar con esa opción. “Después de esa pelea, unas tres semanas más tarde, me llamó y me dijo que querían que peleáramos, pero que no quería seguir ese camino”, explicó Ruiz en declaraciones a Casino.org.
El combate entre ambos terminó en empate tras 12 asaltos en agosto de 2024. Un resultado que sorprendió a muchos. Ruiz partía como favorito. Sin embargo, el desarrollo de la pelea cambió por completo tras un momento clave que condicionó todo. El mexicano reveló que sufrió una fractura en la mano durante el quinto asalto. A partir de ahí, tuvo que adaptarse. Cambiar su estilo. Resistir más que imponer. “Fue la pelea más dura de mi vida porque ocurrió en el quinto asalto y me quedaban siete más”, explicó.
Hasta ese momento, Ruiz se sentía cómodo. Controlaba el ritmo. Usaba el jab y las combinaciones con fluidez. Pero todo cambió de golpe. “Cada vez que lanzaba un golpe sentía un pinchazo, como si me apuñalaran en la mano. Sabía que algo iba mal”, añadió.
La situación fue límite. Ruiz llegó a plantearse abandonar. La incertidumbre y el dolor le llevaron al borde. “Me sentía asfixiado. Tenía miedo porque no sabía qué estaba pasando. Le dije a mi padre que no podía seguir”, confesó. A pesar de ello, continuó. Ajustó su estrategia. Sobrevivió a los asaltos finales. Y logró mantener el empate. “Fue la fuerza mental. No rendirme. Para mí fue una victoria porque quería abandonar y no lo hice”, afirmó.
Esa actuación dejó sensaciones contradictorias. Ruiz considera que, en condiciones normales, habría podido imponerse. Por eso quería una revancha. “Quería pelear con él porque quiero redimirme. Sé que puedo vencerle”, aseguró.
Mientras tanto, Miller siguió su camino. Su siguiente combate fue en enero, con una victoria dividida ante Kingsley Ibeh. Un combate que se hizo viral por un momento inesperado cuando su peluca se desprendió en pleno intercambio. Ruiz también reaccionó a esa escena. “Estaba con mi familia viendo la pelea y nos quedamos en shock. Fue como ‘¿qué acaba de pasar?’”, recordó. Aun así, valoró la actitud de su rival. “Ni siquiera se detuvo. Se la quitó y siguió peleando. Es un momento embarazoso, pero hizo lo que tenía que hacer y ganó”.
La trayectoria reciente de Ruiz ha estado marcada por la irregularidad. Desde su histórica victoria ante Anthony Joshua en 2019, su actividad ha sido intermitente. Ha sumado triunfos ante nombres como Chris Arreola o Luis Ortiz, pero sin lograr continuidad. A sus 36 años, busca reactivar su carrera. Volver a posicionarse. Y encontrar una oportunidad real por los grandes combates del peso pesado. El capítulo con Miller, al menos por ahora, parece cerrado.
Pero Ruiz no esconde su intención. Cree que esa historia no terminó como debía. Y mantiene la sensación de que aún tiene algo que demostrar. Aunque su rival haya tomado otro camino, él sigue convencido de que ese combate tenía un desenlace distinto por escribir.
Leer más | Consulta la fecha de los próximos grandes eventos de MMA.