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Leigh Wood y Josh Warrington volverán a verse las caras este sábado en Nottingham. Más de 8.000 aficionados llenarán el recinto en la ciudad natal de Wood para un combate que arrastra cuentas pendientes desde octubre de 2023. Aquel primer duelo terminó con una detención en el séptimo asalto que generó debate y que el púgil de Leeds nunca aceptó del todo.
Wood, de 37 años, asegura que llega en paz con su preparación. “Estoy tranquilo con el campamento que he hecho, el sparring que he realizado y todo el trabajo que he completado”, explicó en declaraciones a BoxingScene. El británico insiste en que no tiene interés en alimentar la rivalidad antes de que suene la campana. “No voy a sentarme ahí a discutir con él. Le boxeé la primera vez, le noqueé y volveremos a boxear el sábado y voy a hacer lo mismo otra vez”.
Matchroom Boxing
Tras su primer enfrentamiento, ambos intercambiaron mensajes en redes sociales. Warrington defendió que podía haber continuado y su entorno cuestionó la decisión arbitral. Wood, por su parte, mantiene que la detención fue correcta. “No hay golpes de suerte en el boxeo, especialmente a este nivel. Somos dos veces campeones del mundo”, señaló.
El púgil de Nottingham incluso asegura haber visto una toma alternativa del final del combate. “Su esquina le estaba gritando que se girara. No sabía dónde estaba. Cuando el árbitro detiene la pelea, él se tambalea hacia las cuerdas, las cuerdas le mantienen en pie y luego casi se cae. Eso mucha gente no lo ha visto”, relató. “Estaba muy tocado. Le conecté cinco golpes grandes seguidos. No estaba bien”.
También cuestiona la idea de que estuviera por detrás en las cartulinas antes del desenlace. “Ganó un punto menos por golpes ilegales y yo tuve un 10-8. En el peor de los casos gané cuatro asaltos de siete, incluso cinco si cuentas el primero. ¿En qué mundo iba perdiendo la pelea?”, afirmó.
En cuanto a la promoción del combate, Wood reconoció que no disfrutó del cara a cara previo. “No quería estar ahí. Ya había alcanzado mi límite de tiempo con él. Fue incómodo”, admitió. Sobre la tensión, cree que no aporta nada deportivo: “Eso es bueno para los promotores, pero no cambia nada en el ring”.
El británico también habló de lo que significa esta revancha en términos personales. “No se trata tanto de cinturones o dinero. Es orgullo y derechos a presumir. No sé si voy a volver a pelear después de esto. Podría ser mi última pelea y quiero terminar en lo más alto”, confesó. Para lograrlo, quiere evitar cualquier controversia. “Tiene que ser limpio. Y será muy limpio”.
Wood llega tras su derrota ante Anthony Cacace en mayo de 2025, cuando cayó en el noveno asalto en su intento por conquistar el cinturón IBO del superpluma. “Ninguna derrota es fácil, pero siempre he corrido hacia los riesgos. Era una oportunidad grande y también un riesgo. Me quedé corto”, explicó.
Sobre Warrington, que regresó tras anunciar su retirada y vencer a Asad Asif Khan, Wood fue crítico: “Muy decepcionante. Muy decepcionante. Parecía nervioso, un poco dubitativo”. Sin embargo, espera la mejor versión este sábado. “Me preparo para el mejor Josh Warrington. Cuando hay mucho en juego, suele salir lo mejor de cada uno”. En cuanto al desenlace que imagina, Wood fue claro: “Creo que gano finalizándolo y con una mejor actuación. Más controlado. Y una detención controlada”.
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