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El 21 de febrero será una noche clave para el peso wélter y también para el superligero. Richardson Hitchins será el encargado de encender la velada antes del combate estelar entre Mario Barrios y Ryan García, en una función que puede marcar el futuro inmediato de ambas divisiones.
El estadounidense, campeón mundial IBF del peso superligero, defenderá su estatus ante el mexicano Óscar Duarte en el combate coestelar. Aunque su presente está en las 140 libras, Hitchins no oculta que sigue muy de cerca lo que ocurre en el peso wélter, una categoría a la que contempla subir en el futuro.

Barrios llega tras empatar por decisión mayoritaria con Manny Pacquiao el pasado mes de julio. García, por su parte, viene de caer por decisión unánime ante Rolly Romero, en una actuación en la que fue derribado y mostró dudas durante varios tramos del combate. Hitchins ofreció su análisis sobre el duelo principal. “Ryan va a tener menos respeto por Mario, porque no creo que Barrios pegue como Rolly”, explicó. El campeón fue más allá en su comparación. “Barrios no es Rolly Romero. Rolly sacudió a Ryan y lo tiró. La potencia de Rolly hizo que Ryan dudara. Ryan esperaba mucho. Barrios no tiene la pegada que tiene Rolly. Rolly es más fuerte y eso frenó a Ryan al principio. Esta vez deberíamos ver mucho más de Ryan García”.
Las apuestas sitúan a García como favorito, mientras que Barrios parte como aspirante en las cuotas previas al combate. Un contexto que aumenta la presión sobre el excampeón interino, obligado a ofrecer una versión más convincente que en su última aparición.
Mientras tanto, Hitchins también tiene asuntos pendientes sobre el ring. Parte como claro favorito ante Duarte, un boxeador de presión constante y elevada pegada. El estadounidense mantiene su invicto con 20 victorias, ocho por nocaut, y viene de defender por primera vez el cinturón que conquistó ante Liam Paro en diciembre de 2024.
En junio, Hitchins firmó una actuación sólida al detener a George Kambosos en ocho asaltos, consolidando su posición como uno de los nombres fuertes del superligero. Duarte, con un récord de 30 victorias, dos derrotas y un empate, atraviesa una racha de cuatro triunfos consecutivos desde que fue detenido por el propio Ryan García en 2023. En agosto logró una victoria por decisión mayoritaria frente a Kenneth Sims, resultado que le abrió la puerta a esta oportunidad.
“Duarte pega fuerte, es un peleador de presión y se ha construido con buenas victorias la oportunidad de disputar un título mundial”, reconoció Hitchins. “Estoy emocionado de pelear en el escenario más grande hasta ahora como profesional”.
El combate servirá para medir el momento real del campeón IBF ante un rival que no concede espacios. También puede influir en su hoja de ruta hacia el peso wélter, una división donde los focos apuntan ahora mismo a Barrios y García.
Antes de pensar en subir, Hitchins deberá confirmar su dominio en las 140 libras. La noche del 21 de febrero tendrá doble lectura: lo que ocurra en el evento principal puede definir el futuro del wélter, pero lo que suceda en el combate coestelar puede alterar el panorama del superligero.
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