
Teófimo López salió de Las Vegas con un nuevo cinturón y una hoja de ruta aparentemente definida. Su llegada al peso wélter terminó inmediatamente con un campeonato mundial en sus manos y el estadounidense no tardó en anunciar que su intención era perseguir al resto de campeones de las 147 libras. El objetivo que más le atrae también está perfectamente identificado. López quiere enfrentarse al ganador del combate entre Ryan Garcia y Conor Benn.
Sería otro gran escenario para el estadounidense y encajaría en el plan que ha repetido desde su victoria: avanzar directamente hacia las unificaciones sin detenerse en defensas intermedias. Sin embargo, Jack Catterall puede cambiar por completo esos planes. El británico posee el título secundario WBA del peso wélter y es el aspirante obligatorio de López. Su mensaje es inequívoco: no aceptará dinero para apartarse y exige que el nuevo campeón se enfrente a él en su próximo combate.
Steve Marcus/Getty Images
“Enhorabuena por el fin de semana, pero tenemos que acabar con todo este discurso sobre ser indiscutido y unificar”, declaró Catterall durante su participación en Inside The Ring, programa que se emite en DAZN. El británico considera que ha esperado suficiente para recibir su oportunidad mundialista. Catterall conquistó su cinturón secundario WBA al imponerse por decisión unánime a Shakhram Giyasov el pasado 23 de mayo en Giza, Egipto. Después de aquella pelea, el organismo ordenó que el entonces campeón Rolly Romero afrontara al británico dentro de un periodo de 180 días.
Ese plazo es precisamente el argumento utilizado ahora por Catterall. “La WBA me informó de que eran 180 días desde mi última pelea, lo que nos lleva hasta noviembre. Estoy preparado. Estaba listo para enfrentarme a Rolly. Tuviste tu momento el fin de semana. Hagámoslo”, explicó. La situación cambió cuando López derrotó a Romero por decisión mayoritaria en el T-Mobile Arena de Las Vegas y se apoderó de su campeonato WBA. Catterall entiende que el cambio de propietario no debe modificar su derecho adquirido como aspirante obligatorio y trasladó directamente la presión al nuevo campeón.
“Tenemos que alcanzar un acuerdo o tienes que entregar el cinturón”, advirtió Catterall. López, presente también en Inside The Ring, no rechazó públicamente la posibilidad de enfrentarse al británico pese a que sus preferencias deportivas y comerciales apuntan actualmente hacia una unificación. “Pelearé contra cualquiera y contra todos, y creo que eso ya lo sabes”, respondió López. El estadounidense incluso bromeó con que esa era la razón por la que Catterall quería que derrotara a Romero, consciente de que el británico consideraba más factible negociar una pelea con él.
Catterall confirmó esa interpretación. “Me alegro de que ganaras el fin de semana porque sé que tú no evitas a nadie. Habría sido más difícil conseguir que Rolly subiera al ring. Me alegro por ti, pero tenemos que hacerlo”, respondió el boxeador inglés. López tampoco cerró ninguna puerta. “Definitivamente se ha ganado el camino. Ha sido muy insistente llamando a todos los campeones”, explicó. “Si es el obligatorio, veremos la situación con mi equipo legal y trabajaremos sobre ello”. Por ahora, el estadounidense mantiene abiertas todas sus alternativas.
El problema para sus planes es que Catterall tampoco parece dispuesto a negociar un step aside que permita celebrar primero una unificación. El británico ya vivió una larga espera alrededor de Josh Taylor en el peso superligero y asegura que aquella experiencia determina ahora su postura. “No hay ninguna posibilidad de que acepte apartarme para permitir una unificación”, sentenció Catterall. “Ya estuve en esta posición años atrás esperando a Taylor por el indiscutido y continuamente me desviaban del camino. No existe un dólar que pueda convencerme de apartarme. Estoy aquí para pelear”.
Sus trayectorias, además, llevan años cruzándose sin que hayan compartido cuadrilátero. Catterall perdió por decisión dividida ante Taylor en 2022 y posteriormente esperó una revancha. López terminó enfrentándose al escocés en 2023 y lo derrotó por decisión unánime para conquistar su campeonato mundial del peso superligero. También existe otro rival común reciente. Catterall se enfrentó a Arnold Barboza Jr. por el título interino WBO del superligero en febrero de 2025 y perdió por decisión dividida. Meses después, López se midió al estadounidense y se impuso ampliamente por decisión unánime.
Ahora sus caminos vuelven a encontrarse, esta vez con un cinturón mundial de por medio. López quiere al ganador de Garcia-Benn y sueña con reunir todos los títulos del peso wélter. Catterall tiene otra idea: antes de hablar del indiscutido, el nuevo campeón WBA tendrá que resolver el problema que ya tiene delante.
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