Redacción deportes, 14 sep (EFE).- El boxeo español rompió una barrera en el Mundial y por primera vez un púgil español ha subido al segundo peldaño del podio, éxito conseguido por Rafael Lozano, que conquistó la medalla de plata en la categoría de menos de 55 kilos en los Mundiales de Liverpool 2025, convirtiéndose así en el primero en lograr una presea que no sea de bronce en este torneo.
Hasta ahora, el palmarés español en la cita más prestigiosa del boxeo aficionado a nivel mundial se limitaba a siete medallas de bronce, un techo que nadie había logrado romper.
Lozano lo hizo con una actuación brillante durante toda la competición, superando a rivales de primer nivel hasta alcanzar la final, donde cayó con honor ante el kazajo Makhmud Sabyrkhan.
Esta plata eleva a ocho el total de medallas del boxeo español en la historia de los Mundiales, y sitúa a Lozano como referente inmediato de una generación que empieza plantar cara a las potencias tradicionales.
El primer nombre en escribir la historia del boxeo español en los Mundiales fue el de Enrique Rodríguez-Cal, que se colgó el bronce en La Habana (Cuba), en 1974.
Después vendría un largo silencio, roto casi medio siglo después por el hispanocubano Emmanuel Reyes Pla, que en Belgrado 2021 conquistó una nueva medalla de bronce para España, y que otra vez ha llegado al podio en Liverpool 2025, repitiendo metal.
Reyes Pla es, hasta la fecha, el único boxeador español con dos medallas en los Mundiales.
A partir de ahí, se abrió un nuevo camino para el equipo nacional. En Estambul 2022 (Turquía) 2022, Laura Fuertes hizo historia como la primera mujer española en lograr una medalla mundial, también de bronce.
En 2023, en los Mundiales de Taskent (Uzbekistán) llegaron tres más: Martín Molina, Gazi Jalidov y Ayoub Ghadfa, confirmando el crecimiento sostenido de este deporte en España, que en Liverpool (Inglaterra) obtuvo dos metales, una plata y un bronce.