
Teófimo López llegó al peso wélter con mucho más en juego que la posibilidad de añadir otro cinturón a su palmarés. Después de la dura derrota sufrida ante Shakur Stevenson en enero, el estadounidense necesitaba demostrar que aquel resultado no había cerrado su etapa entre la élite. Su estreno en las 147 libras tampoco fue un trámite.
Rolly Romero consiguió hacerle atravesar su momento más delicado en el quinto asalto, cuando abrió un corte sobre su ceja y estuvo cerca de derribarlo. López resistió, recuperó el control y terminó llevando el combate hasta las tarjetas. La victoria por decisión mayoritaria, con puntuaciones de 116-112, 115-113 y 114-114, convirtió a López en campeón mundial de tres divisiones. Pero el nuevo propietario del cinturón WBA del peso wélter dejó claro después del combate que no pretende detenerse ahí: su objetivo es conquistar toda la categoría.
DAZN
“Este es el camino hacia el indiscutido. Estoy aquí para conseguir el siguiente título mundial. Sea quien sea el próximo campeón, de eso se trata”, aseguró López durante la rueda de prensa posterior a su victoria en el T-Mobile Arena de Las Vegas. El estadounidense reconoció que todavía tiene aspectos que mejorar después de su primera experiencia en las 147 libras. Al mismo tiempo, reivindicó una trayectoria en la que ya ha afrontado algunos de los desafíos más importantes disponibles y aseguró que pretende mantener exactamente la misma filosofía durante esta nueva etapa.
“Siento que tengo trabajo por hacer, eso seguro. Pero al mismo tiempo me siento bien. Tengo que recordarme todo lo que he conseguido hasta ahora con 29 años. Estoy aquí para hacer realidad los mejores combates. No evitamos ni esquivamos ninguna pelea”, explicó. Su hoja de ruta, al menos sobre el papel, es directa. López aseguró que todavía tiene tres combates dentro de su acuerdo con DAZN y pretende utilizarlos para perseguir los demás cinturones mundiales. Eso significa que, según sus palabras, no contempla realizar una defensa convencional antes de buscar una unificación.
“Me quedan tres peleas con DAZN y todas forman parte del camino hacia el indiscutido. Vamos directamente a por cada título mundial. No vamos a hacer defensas ni nada parecido. Así que, sea quien sea el siguiente, iremos a por él”, afirmó el nuevo campeón. López incluso explicó que esa ambición fue una de las razones para estructurar de esa manera esta fase de su carrera. “Por eso hice el acuerdo. Era una decisión obvia. No quiero tomar el camino fácil. Nunca lo hice. Entonces, ¿por qué iba a hacerlo ahora?”, añadió.
El escenario del peso wélter le ofrece varias posibilidades. Ryan Garcia posee el cinturón WBC, Devin Haney controla el WBO y Liam Paro tiene el IBF. López, ahora campeón WBA, necesita enfrentarse a los otros monarcas si realmente quiere completar el objetivo que anunció después de derrotar a Romero. Una de las piezas que puede determinar su siguiente movimiento será el combate entre Garcia y Conor Benn. López confirmó que seguirá atentamente ese enfrentamiento y no descartó medirse después con su vencedor, aunque también dejó entrever que tiene una idea concreta sobre cuándo le gustaría cruzarse con Haney.
“Hay rumores ahora mismo… Ese es el siguiente. Veremos qué sucede. Estaremos atentos. Si gana Conor, sería una gran pelea para llevar al otro lado del Atlántico. Me interesa independientemente de quién gane”, explicó López sobre el enfrentamiento entre Garcia y Benn. Sin embargo, el estadounidense parece reservar un lugar especial para Haney dentro de su proyecto. “Creo que preferiría esperar a Devin hasta el final. La única razón es recuperar toda aquella situación del indiscutido”, señaló, en referencia a la controversia sobre los cinturones durante su anterior etapa en el peso ligero.
Por eso, López redujo inicialmente sus preferencias a dos caminos. “Veremos qué hace Devin por su parte. Así que será Paro o el ganador de Garcia contra Benn”, afirmó. Cualquiera de esas alternativas supondría colocar inmediatamente otro título mundial sobre la mesa y acercarse un paso más a su objetivo. La planificación, sin embargo, no depende exclusivamente de él. Jack Catterall posee el cinturón secundario WBA y puede intentar hacer valer su posición dentro del organismo para conseguir una pelea con López. También existen otros nombres relevantes alrededor de las 147 libras, aunque el campeón insiste en priorizar exclusivamente las unificaciones.
Mientras espera que se resuelvan esas piezas, López afrontará además un momento importante fuera del cuadrilátero con el nacimiento de su segundo hijo. Dentro de él, su mensaje después de conquistar el WBA fue mucho más sencillo: Rolly Romero era únicamente el primer obstáculo de un proyecto que pretende terminar con todos los cinturones en sus manos.
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