Eden Hazard es uno de los jugadores más importantes del mundo del fútbol en la última década. Con 34 años, el belga dejó el fútbol profesional porque no se sentía a gusto tras su paso por el Real Madrid y en una entrevista con Zack Nani, habla de todo lo que le sucedió en su carrera, recordando su paso por el Lille, Chelsea o el conjunto blanco.
Ahora el belga vive en Madrid donde sus tres hijos juegan en el Rayo Majadahonda: "Mis tres hijos mayores juegan en el Rayo Majadahonda. El mayor tiene 14 años. Al segundo lo tuve un año en la academia del Real Madrid. Hace un año y medio lo cambié, así que ahora también está en el Rayo Majadahonda".
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@hazardeden10
En la temporada 21/22, Hazard ganó la Champions League con el Real Madrid. En aquella Champions sólo participó en tres partidos y un total de 83 minutos, unos números muy pobres para él. Su lesión desde cuartos de final hasta la vuelta de semifinales le dejaron fuera y luego en la final ante el Liverpool no pudo entrar.
En aquella Champions, los más importantes fueron, según Hazard, su compatriota Courtois y el delantero Benzemá. De ambos tiene un gran recuerdo: "Courtois siempre ponía a jugadores como Benzema y Modric por encima de mí. Para mí son leyendas. Karim fue genial desde el primer día. Hablamos y jugamos juntos. Creo que está decepcionado por cómo sucedieron las cosas, pero siempre tenemos buena relación. Los que nos hicieron ganar la Champions fueron Thibaut y Karim", recuerda.
Y además explica una situación que nadie aprecia de esa Champions: "Y yo aporté a la atmósfera del grupo. Eso la gente no lo ve, pero es importante. Ese año fue impresionante”, rememora.
Fotos: Getty Images
El belga recuerda los duelos contra el marfileño en su época en el City: "A Yaya Touré era imposible quitarle la pelota, era una apisonadora, imparable. No quería defender contra él, y aunque quisiera no podía. Pero cuando me defendían nadie podía pararme. Imagina un jugador grande, de 1,90 metros, defendiendo a uno pequeño de 1,70, no es fácil. Además, yo era fuerte, con un centro de gravedad bajo, lo que me daba ventaja".
DAZN
El belga dejó clara su postura en cuanto al fútbol profesional: "Dejé el fútbol profesional porque ya no me gustaba todo lo que rodea al juego. Me gustaban los 90 minutos en el campo, pero no todo lo demás: viajes, entrenamientos eternos, medios de comunicación. Ahora, los entrenadores trabajan más que los jugadores, siempre en el ordenador con sus asistentes. Eso no me gusta. Tengo 34 años, no 42 como algunos creen. Si quiero ser entrenador con 50 años, tengo tiempo. Ahora puedo ver muchas cosas, seguir a mis hijos y tomarlo con calma".