Roma, 7 ene (EFE).- El Nápoles consiguió este miércoles reducir una ventaja de dos goles en contra ante el Hellas Verona (2-2) con una reacción de campeón que, sin embargo, no encontró el premio de la victoria ante un equipo en descenso, lo que deja en manos de Inter y Milan la posibilidad de abrir brecha en la parte alta de la tabla de la Serie A.
La polémica y la locura se apoderaron del Diego Armando Maradona en los minutos finales. El Nápoles, contra las cuerdas tras una primera mitad desastrosa, tuvo que reaccionar para, al menos, puntuar en su templo, resultado insuficiente que puede costarle varios puntos de desventaja al final de la jornada si Inter y Milan aprovechan el pinchazo de su competidor por el título.
Tuvo que quemar las naves el combinado de Antonio Conte en unos últimos minutos de infarto para igualar el partido tras el gran despliegue del Hellas Verona. El danés Martin Frese, con un golazo de tacón, y el nigeriano Gift Orban, desde los once metros tras una mano cometida por Alessandro Buongiorno, hicieron soñar con la conquista del fortín del vigente campeón del 'Scudetto' y de la Supercopa de Italia.
Lo mereció en esos primeros 45 minutos el combinado de Paolo Zanetti. Neutralizó al mejor equipo de la pasada campaña. Silenció la ciudad de Nápoles durante buena parte del choque. Hasta que no pudo más. Hasta que el físico aguantó. Hasta que McTominay se elevó por enésima vez para volver a hacer creer a toda una ciudad que le adora. Su remate fue la llama que prendió la mecha de la locura.
Porque a su gol en el 54, recién reanudado el duelo tras el descanso, le siguió el asedio total de los partenopeos. Ataques constantes que desembocaron en un tramo de 10 minutos aún más inverosímiles. La resistencia veronesa cayó hasta en tres ocasiones entre el 72 y el 82. Sólo un gol, en el 82, subió al marcador.
Antes, Rasmus Hojlund y Amir Rrahmani encontraron la misma suerte. La de la revisión del VAR. Una ligera mano del delantero danés en su control le privó del tanto. Y un fuera de juego del kosovar en un remate a un centro lateral corrió la misma fortuna. La frustación y incredulidad coparon el mítico estadio italiano que lleva el nombre de su dios.
Pero en medio de esa extraña sensación de impotencia apareció un jugador que acostumbra a ser decisivo. El capitán Giovanni Di Lorenzo se vistió de delantero centro para hacer buena la superioridad de los suyos con un tanto que, además, hizo sentir ganador del duelo a los de Conte, que continuaron con su superioridad sin éxito. Giovane, delantero del Verona, rebajó esa sensación con una acción que bien pudo haber decidido el partido en favor de los norteños.
El Nápoles, pese a haber despertado a tiempo, no consiguió completar la remontada. Cayó en casa ante un equipo en descenso que siempre creyó en la campanada. Y ahora, el Inter y el Milan, en caso de ganar, generarán un colchón en lo más alto de la tabla.
-- Ficha técnica:
. 2 - Nápoles: Milinkovic-Savic; Di Lorenzo, Rrahmani, Buongiorno; Politano, Lobotka, McTominay, Gutiérrez (Spinazzola, m.55); Lang (Lucca, m.76), Elmas (Elmas, m.63); Hojlund.
. 2 - Hellas Verona: Montipo; Núñez, Bella-Kotchap, Valentini; Bradaric (Nelsson, m.78)), Niasse (Serdar, m.87), Gagliardini, Bernede, Frese; Sarr (Giovane, m.64) y Orban (Mosquera, m.87).
Goles: 0-1, m.16: Frese; 0-2, m.28: Orban, de penalti; 1-2, m.54: McTominay; 2-2, m.82: Di Lorenzo.
Árbitro: Matteo Marchetti. Mostró tarjeta amarilla a Orban (m.29), Bella-Kotchap (m.75) por parte del Hellas Verona.
Incidencias: encuentro correspondiente a la decimonovena jornada de la Serie A, disputado en el Estadio Diego Armando Maradona de Nápoles (sur de Italia).