En la pequeña Concepción, una ciudad con menos de 50 mil habitantes en la provincia de Tucumán, al norte de Argentina, un chico habilidoso llamó la atención de los equipos más grandes del país antes de alcanzar los diez años de edad. Boca Juniors, River Plate y San Lorenzo siguieron a aquella pequeña promesa, Alvarito, que finalmente se integró a la categoría inferior de Vélez Sarsfield junto a su hermano Francisco, dando la patada inicial para un meteórico inicio de carrera.
Alvarito como su papá, Juan Carlos Montoro, llama a su hijo Álvaro, debutó a los 16 años como profesional. En abril de este año, unos días antes de cumplir 18 se convirtió en el jugador más joven en anotar para Vélez, cuando marcó el gol de la victoria en el tiempo añadido contra Peñarol en la CONMEBOL Libertadores. Con apenas 37 partidos disputados como profesional, cuatro de ellos completos y un título argentino conquistado, fue contratado por Botafogo, a cambio de ocho millones de dólares, y se presentó en el Mundial de Clubes FIFA 2025™ en la victoria sobre el actual campeón de Europa, Paris Saint Germain.
"Álvaro y su hermano Francisco salían a jugar por horas con sus amigos en la plaza frente a mi casa. Ahí dieron sus primeros pasos con el balón. Sus amigos recuerdan cómo Alvarito sobresalía en el juego, pese a ser muy pequeño", recordó Juan Carlos, en un reportaje de Primera Fuente.
"Estaba loco por Cristiano (Ronaldo), aunque entendiera lo que significa Lionel Messi en el mundo del fútbol".
La entrevista fue concedida en 2019 cuando el nombre de Álvaro Montoro explotó en el país. En aquella época, una televisora mostró los mejores momentos del chico de 12 años en un enfrentamiento entre Vélez y Boca Juniors. El video no circuló solo en Argentina, se volvió viral en redes sociales. En España, aquel chico fue comparado con la exfigura del Barcelona, Andrés Iniesta.
"Nos sorprendió la publicación", destacó el padre en su momento. "Todavía es un chico, esperemos que llegue lo más lejos posible".
En los últimos seis años, ya lo ha hecho. En Vélez, fue dirigido por Guillermo Barros Schelotto, tetracampeón de la Libertadores como jugador e ídolo de Boca Juniors. Con la experiencia de quien fue un mediocampista ofensivo, con un paso por la selección argentina, el hoy entrenador de 52 años evaluó el fútbol de Montoro en marzo de este año.
"Todos tenemos mucha expectativa, pero él es el que tiene que dar el paso de ser un jugador amateur para ser profesional. Llevará un tiempo. Además de la calidad, lo que tiene que demostrar es personalidad y madurez. Ahora todavía es un sueño, tienes que transformarte en un jugador profesional", dijo Schelotto al diario argentino La Nación.
Lo que Schelotto dijo parece estar pasando a gran velocidad. Los primeros tres partidos de Montoro con la camiseta del Botafogo fueron en el escenario mundial. El debut contra los campeones europeos, el Paris Saint Germain. Después, Renato Paiva, ahora exentrenador, lo mandó contra Atlético de Madrid y Palmeiras, siempre en el segundo tiempo y con buenas actuaciones.
En poco tiempo, Montoro, que cambió la camiseta 10 de Vélez por la 8 de Botafogo, se convirtió en un favorito de la afición albinegra. Son muchas las comparaciones con Thiago Almada, mediocampista argentino formado en Vélez que tuvo un paso notable, aunque breve, en el club brasileño. El jugador de la selección argentina, y recién fichado por el Atlético de Madrid, jugó solo un semestre con Botafogo, pero fue pieza importante en los títulos del Brasileirão y la CONMEBOL Libertadores.
En los dos primeros partidos del técnico recién contratado Davide Ancelotti, Montoro fue titular. Y no solo eso. En la victoria en el clásico contra Vasco Da Gama por 2-0 en el Estadio Mané Garrincha, en Brasilia, fue elegido como el mejor jugador. El hoy entrenador adjunto y exjugador del Lyon, Cláudio Caçapa no tiene más que elogios para el talento argentino.
"Es un joven todavía, un joven talento. Hoy mostró algunas de sus características, pero aún tiene mucho más para mostrar. Ese muchacho tiene personalidad, fuerza de voluntad, sabe a dónde quiere llegar", dijo el exdefensor.
"Con más entrenamientos, más partidos, necesitamos pulirlo, necesitamos protegerlo. Solo tiene 18 años. Pero lo que mostró hoy, y en los partidos que jugó, es que tiene un talento nato. Estoy seguro que ayudará a Botafogo en este camino", agregó Caçapa tras el partido contra Vasco.