Código de error: %{errorCode}

Andrea Berta, una apuesta de 300 millones

EFE

Londres, 20 oct (EFE).- A Andrea Berta el Arsenal le dio las lleves del club en un verano crítico. Tras tres subcampeonatos seguidos de la Premier League y las primeras semifinales de Champions League en 17 años, era el momento de darle a Mikel Arteta todas las herramientas para que el ansiado éxito llegara. Tras ocho fichajes y 300 millones gastados, Berta ha cumplido con su promesa.

El italiano, admirado en Inglaterra tras convertir al Atlético de Madrid en un contendiente en Europa y en España, cambió a los madrileños por el Arsenal en marzo, tras confirmarse que Eduardo Gaspar, conocido como Edu, no seguiría al mando de la dirección deportiva de los 'Gunners' para unirse al proyecto polideportivo de Evangelos Marinakis, dueño del Nottingham Forest y el Olympiakos.

En más de una década en el Atlético de Madrid -llegó en 2013-, Berta fue responsable de algunos de los fichajes que transformaron a los rojiblancos en una fuerza capaz de ganar dos Ligas y alcanzar dos finales de la Champions League, además de conseguir varios títulos más.

Entre sus mayores aciertos destacan las incorporaciones de Jan Oblak, Antoine Griezmann y Rodrigo Hernández. Con el portero esloveno, el Atlético se aseguró la portería durante muchos años, mientras que en el caso de Griezmann fue un negocio redondo en lo deportivo y en lo económico. Lo ficharon a la Real Sociedad por 30 millones, lo vendieron al Barcelona por 120 y lo recuperaron por poco más de 20.

El caso de Rodri es más complicado, porque si bien se lo trajeron del Villarreal por 20 millones y se vendió al Manchester City por 70 millones, el centrocampista español se acabó convirtiendo en Balón de Oro.

En el capítulo de aciertos también entran Julián Álvarez, la estrella actual de la plantilla, y Lucas Hernández, al que se vendió por 80 millones al Bayern Múnich, así como jugadores que dieron un gran rendimiento como Kieran Trippier, que se fue con una liga bajo el brazo, y Luis Suárez, mismo caso que el inglés.

Sus mayores errores fueron la compra de Joao Félix por 126 millones de euros, Thomas Lemar, que costó 70, y la vuelta de Diego Costa en 2017, además de Vitolo, por el que se pagó la cláusula de 40 millones y apenas pudo jugar por las lesiones.

En el Arsenal, el directivo italiano ha tenido un verano ajetreado, sobre todo en el capítulo de fichajes. El equipo londinense necesitaba incorporaciones después de que se fueran Thomas Partey y Jorginho gratis tras acabar contrato, Kieran Tierney, Takehiro Tomiyasu, Raheem Sterling, acabada su cesión por el Chelsea, Neto, Oleksandar Zinchenko y Jakub Kiwior.

FONDO DE ARMARIO Y UN DELANTERO

Arteta necesitaba fondo de armario, para poder afrontar todas las competiciones con garantías, pero sobre todo un nueve de garantías, necesidad que se acrecentó tras la lesión de Kai Havertz, que estaría varios meses en el dique seco, y la de Gabriel Jesús, que lleva fuera desde principios de año con una rotura de ligamento.

Poco a poco, Berta fue juntando las piezas. Trajo a Kepa Arrizabalaga por 5 millones, a un centrocampista que aceptaría ser suplente como Christian Norgaard, por 12, a un defensa central como Christian Mosquera con mucho futuro, por 15, y a Noni Madueke, un jugador con experiencia en Premier, por 56.

La gran cuestión era el 'nueve' y Berta consiguió convencer a Viktor Gyökeres, el hombre de los 54 goles la temporada pasada en Portugal. Le querían muchos grandes, pero el sueco optó por los 'Gunners', que pagaron su cláusula, 66 millones, y, aunque solo ha marcado tres goles hasta el momento, Arteta está contento con su aportación y el equipo está líder.

En el centro del campo, donde hacía falta un creador, el Arsenal consiguió a un Martín Zubimendi que quería salir de su zona de confort, probar la Premier League y que el año anterior había rechazado marcharse al Liverpool. Pagaron 70 millones por él y el español ha demostrado en muy poco tiempo que fue un muy buen precio.

Además, el último día de mercado llegó Piero Hincapié al lateral izquierdo, cedido desde el Bayer Leverkusen, pero con opción de compra obligatoria.

EL ROBO AL TOTTENHAM

Pero su joya de la corona fue otra, Eberechi Eze, el gran 'robo' al Tottenham Hotspur. El extremo del Crystal Palace, una de las pretensiones de los grandes este verano, lo tenía hecho con los 'Spurs', que llevaban cocinando el fichaje durante dos semanas y una mañana por fin se decidieron a abonar la cláusula de 80 millones. Sin embargo, Havertz se lesionó la rodilla y obligó al Arsenal a buscar una alternativa en el mercado.

Tirando de los vínculos emocionales de Eze, que durante su infancia fue aficionado del Arsenal, Berta cerró el fichaje que el Tottenham había trabajado durante dos semanas en apenas unas horas.

Ese movimiento le puso en un altar para todos los aficionados 'Gunners'. No solo había conseguido a uno de los mejores extremos de la Premier, sino que se lo había quitado a su gran rival, el Tottenham Hotspur, dejándoles en evidencia.

La inversión total ha sido importante, 300 millones gastados y solo 10 recibidos -a la espera de vender a Kiwior el año que viene por 30-, por lo que las expectativas son altas también. Su éxito o no se basará en si el club consigue algún título esta temporada.

Manuel Sánchez Gómez