Los perpetradores fueron enviados a prisión por un año y multados con 1.620 euros por el ataque en el Estadio José Zorrilla el 30 de diciembre de ese año.
Los eventos tuvieron lugar en el minuto 88 del partido entre Valladolid y Real Madrid, cuando Vinicius fue sustituido. Estaba caminando hacia el banquillo cuando le dirigieron sonidos de mono y le llamaron "mierda negra", según Globo.
Las conclusiones provisionales, que se validarán a finales de este mes, dijeron que los insultos tenían "la clara intención de humillar y herir la dignidad del jugador por razones racistas evidentes".
Vinicius ha hablado con molestia sobre el racismo en La Liga, afirmando que la liga "pertenece a los racistas". Añadió: "Una nación hermosa, que me recibió y que amo, pero que acordó exportar la imagen de un país racista al mundo."
El brasileño esperará que las últimas condenas ayuden a prevenir futuros ataques.