Richard Ríos escribe en papelitos que pega en pizarras colgadas en su casa lo que quiere ser, no sólo como futbolista, sino como ser humano. De chico lo escribía, con lapicera, en cuadernos. Nunca dejó de apuntar sus deseos. Ni siquiera cuando debutó como profesional en el futsal, a los 16 años en el club Alianza Platanera, con el que salió dos veces campeón de Colombia antes de que aceptara un ofrecimiento para jugar al fútbol en Brasil, después de que scouts lo vieran en un torneo Sub 20 con la selección colombiana de futsal y creyeran que tenía porte de futbolista. Ríos empezó jugando futsal porque el club le quedaba más cerca de su casa en Vegachí, municipio del departamento de Antioquia, y él carecía de dinero para viajar a los clubes de fútbol. También, porque el futsal se parecía al fútbol callejero. Este viernes, en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, jugará con el Palmeiras de Brasil ante el Chelsea FC inglés los cuartos de final del Mundial de Clubes FIFA 2025™.
El cambio del futsal al fútbol vino acompañado de otro cambio todavía más grande: el de país. Ríos no había jugado al fútbol en Colombia y, en Brasil, apenas llegó, sólo, sin saber hablar portugués, se probó en las divisiones juveniles del Flamengo. Fue fichado. Se adaptó. Y el 23 de enero de 2020 debutó con el Flamengo en la victoria 0–1 ante Vasco da Gama por el Campeonato Carioca. En 2021, para que tuviera continuidad, Flamengo lo cedió al Mazatlán de México por un año y con opción de compra. Jugó seis partidos a gran nivel, hasta que sufrió la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha. Mazatlán no hizo uso de la opción de compra. En 2022, Ríos retornó al Flamengo, rescindió su contrato y firmó por un año con Guaraní, en la Série B brasileña. Lo sacó del fondo de la tabla. Anotó su primer gol como profesional y mostró su jerarquía técnica. Y a mediados de 2023 apareció el Palmeiras.
“Cuando era pequeño, dividía mi tiempo libre a partes iguales entre el fútbol sala y el fútbol. Pero después fui viendo y descubriendo que no tenía muchas posibilidades de llegar lejos en el fútbol, y me quedé en el futsal”, le contó Ríos a FIFA en 2024 antes del inicio de la Copa Mundial de Futsal de Uzbekistán, y detalló: “La mayoría de lo que hago en el campo me viene del fútbol sala. Cuando controlo el balón pisándolo, cuando encaro el uno contra uno, cuando hago una pared. Puedo pensar más rápido en un espacio reducido. Y yo pienso que el fútbol consiste en eso, en micropartidos dentro de un partido muy grande. Hay como partidillos ahí de dos contra dos y de uno contra uno que a veces tienes que resolver para ganar un partido. Es como el fútbol sala, y me ayuda bastante”.
En mayo de 2025, en Ibagué, Colombia, se disputó el Campeonato Mundial de Clubes de Fútbol de Salón. En ese marco, el brasileño Alessandro Rosa Vieira, conocido como Falcão, campeón de la Copa Mundial de Futsal de la FIFA de Brasil 2008 y de Tailandia 2012, récord de Mundiales jugados con cinco y máximo goleador histórico con 48 tantos, dijo, en relación a Richard Ríos: “Haber jugado fútbol de salón hace la diferencia. Le da toda la experiencia a los jugadores de fútbol. Se nota en el toque de balón, en mirar el partido a 360 grados. Es algo muy importante para la formación de los jugadores de fútbol. Nosotros tenemos en Brasil a Robinho, Kaká, Ronaldo, Neymar”. Ríos reveló que, de niño, imitaba los peinados de Neymar. Y, por lo que exhibe en la cancha, no sólo el corte de pelo. Ahí despunta con pisadas, juego en espacios reducidos, uno contra uno, superioridades y duelos, todo traído del futsal.
El año pasado, durante la disputa de la Copa América de Estados Unidos 2024, en la que Colombia perdió la final ante Argentina, un periodista le preguntó en una conferencia de prensa: “¿Usted siente que su fútbol tiene mucho de brasileño?”. Ríos, fiel a su estilo de mediocampista con pausa, saludó y, calmo, respondió: “Aparte de que sienta que tengo mucho de fútbol brasileño, es más como el estilo de fútbol sala, porque, como muchos saben, fui criado en ese deporte. Entonces se nos hace como más popular decir que es de Brasil, porque es donde más se practica ese deporte. En Colombia no es tan peculiar. Siento que por eso dicen que es un poco brasileño, pero la verdad es que mi estilo es más de fútbol sala”.
Richard Ríos –25 años, campeón del Brasileirão 2020 con Flamengo y del 2023 con Palmeiras– puede el año que viene, si la selección colombiana vence en casa a Bolivia en el próximo partido de las Eliminatorias sudamericanas en septiembre, jugar la Copa Mundial de la FIFA 2026™. Sería, de esta manera, su primera con su selección. En diciembre pasado, cuando regresó de Brasil a Antioquia para pasar las fiestas junto con sus familiares, Ríos le había dicho a un medio local: “Para el próximo año espero estar en el Mundial de Clubes. Y espero hacerlo muy bien, llegar hasta la final y ser campeones, porque siempre se sueña en lo mejor y en grande”. Palmeiras está a dos partidos de ser finalista del Mundial de Clubes. Quizá fue escrito y pegado en una pizarra como deseo por Richard Ríos.