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El Nottingham Forest vivió este sábado una escena que quedará grabada en la memoria de su afición. Con el marcador en 0-3 frente al Chelsea, los seguidores comenzaron a abandonar el estadio en masa, frustrados y desencantados. Lo que debía ser una tarde de fútbol se transformó en un desfile de bufandas y abrigos rumbo a la salida, mientras los cánticos contra el entrenador superaban el pitido final, los seguidores gritaban que debía ser despedido cuanto antes, un mensaje directo a Postecoglou.
El australiano, que apenas llevaba 39 días al frente del equipo, fue despedido inmediatamente después del partido. Llegó con promesas de remontada y ambición europea, pero la realidad fue muy distinta a lo esperado. Terminó sin victorias en ocho encuentros y con el peor inicio de temporada en más de un siglo para el club, su paso por Nottingham se convirtió en un auténtico cortocircuito.
Robbie Jay Barratt - AMA/Getty Images
La imagen del estadio, con la grada vaciándose mientras los jugadores recogían balones y Postecoglou miraba resignado desde el banquillo, es la que mjor resume esta etapa. Un técnico que nunca llegó a asentarse y una afición que no quiso esperar más. Incluso el propietario, Evangelos Marinakis, abandonó el estadio antes de tiempo, dejando todo claro sobre el descontento que se respiraba en la ciudad.
Ahora, Forest se queda sin entrenador y con la tarea urgente de encontrar a alguien capaz de levantar al equipo antes de que la Premier League se vuelva un terreno aún más peligroso. Mientras tanto, los seguidores todavía comentan entre ellos la rapidez de esta historia, ya que ha durado 39 días y un adiós que pasará a la historia por la desbandada más evidente que se recuerde en el City Ground.
@NFFC
El despido de Ange Postecoglou del Nottingham Forest ha sido tan rápido como sorprendente, ya que pasaron apenas 39 días después de su llegada y su etapa en el club terminó de la peor manera. El australiano llegó con la misión de mantener al equipo lejos del descenso y devolver ilusión a la grada, pero los resultados fueron demoledores, al obtener ocho partidos sin ganar y una derrota 0-3 frente al Chelsea que desató la frustración de la afición.
La imagen de Postecoglou, resignado en el banquillo, y la del propietario, Evangelos Marinakis, abandonando el estadio antes del final, reflejaron la tensión acumulada. Lo que se esperaba como un nuevo comienzo se convirtió en un adiós fulminante y polémico. Ahora, el Nottingham Forest se enfrenta a la urgente tarea de encontrar un entrenador capaz de levantar al equipo y reconquistar a una afición que ya ha vivido una de las desbandadas más históricas del City Ground.