Salah sentenció el triunfo de Egipto en los instantes finales de un duelo exigente que se resolvió en la prórroga y que selló el pase a los cuartos de final. El conjunto egipcio se puso en ventaja al minuto 69 con un espectacular disparo de larga distancia de Marwan Attia, tras recibir el balón en la frontal del área. Sin embargo, Benín reaccionó y encontró el empate al 83 por medio de Jodel Dossou, obligando a disputar 30 minutos adicionales.
Ya en el primer tiempo extra, el defensor Yasser Ibrahim devolvió la ventaja a Egipto con un potente cabezazo al minuto 97. Pese a estar bien vigilado durante gran parte del encuentro, Salah apareció en el último suspiro para culminar un contraataque con una definición precisa desde fuera del área, firmando su décimo gol en la Copa Africana de Naciones y asegurando la victoria por 3-1. Egipto se medirá ahora ante Costa de Marfil o Burkina Faso en los cuartos de final el próximo sábado.
Salah ya se ha perdido varios partidos clave del Liverpool debido a su participación en la Copa Africana de Naciones, que se disputa en Marruecos. El egipcio se incorporó a su selección a mediados de diciembre y estuvo ausente en la victoria liguera por 2-1 ante el Tottenham como visitante. Posteriormente, tampoco estuvo disponible en el triunfo en Anfield frente al Wolves, nuevamente por 2-1.
A su regreso de las fiestas, el Liverpool empató sin goles ante el Leeds el día de Año Nuevo, un encuentro en el que Salah tampoco pudo participar. Más recientemente, se perdió el empate 2-2 contra el Fulham, prolongando su ausencia en momentos importantes de la temporada.
Si Egipto continúa avanzando en el torneo, Salah también podría perderse compromisos de alto perfil ante el Arsenal, el Barnsley en la FA Cup y el Burnley. En ese escenario, el número total de partidos que se perdería con los Reds podría ascender hasta siete.
Salah se disculpó con sus compañeros del Liverpool por la entrevista “explosiva” que concedió el mes pasado, en la que criticó públicamente al club y al entrenador Arne Slot, asegurando que había sido “tirado debajo del autobús” por el mal momento del equipo. El delantero acaparó titulares tras el empate 3-3 ante el Leeds, partido en el que volvió a empezar en el banquillo por tercer encuentro consecutivo, y en el que incluso llegó a afirmar que ya no mantenía una relación con Slot.
La disculpa fue breve pero directa. Curtis Jones reveló que Salah se dirigió al vestuario con un mensaje claro: “Si he afectado a alguien o les he hecho sentir algo negativo, les pido disculpas”. El mediocampista subrayó que las declaraciones no provocaron una fractura duradera en el grupo, ya que el plantel entiende la mentalidad ganadora del egipcio y se mantuvo unido.
Por su parte, Slot confirmó posteriormente que el asunto estaba cerrado. “Las acciones hablan más que las palabras”, señaló el técnico, dejando claro que el equipo ya había pasado página.
El Liverpool atraviesa una crisis importante de lesiones, especialmente en el frente de ataque, por lo que la prolongada ausencia de Mohamed Salah se siente con mucha más fuerza de lo que Arne Slot había previsto. El golpe más duro es la baja de Alexander Isak, delantero clave del equipo, quien estará fuera varios meses tras someterse a una cirugía por una fractura de fíbula y una lesión de tobillo sufrida al marcar contra el Tottenham el mes pasado.
A esta situación se suma la ausencia de Hugo Ekitike, también indisponible por un problema muscular en el muslo, originado en medio de una mayor carga de minutos tras la lesión de Isak.
Slot explicó el contexto esta semana ante los medios: "Isak lleva varias semanas fuera y eso ha obligado a Hugo a disputar más minutos de los que había jugado en toda la temporada. Esa sobrecarga le provocó una leve lesión en el muslo, simplemente porque tuvo que jugar cada vez más”.
El técnico añadió: “Para un jugador de su edad, que todavía no está completamente adaptado a la Premier League, eso ha sido un poco excesivo. Por eso no estará disponible hoy y esperamos que pueda regresar para el partido contra el Arsenal, aunque todavía no es algo seguro”.