Enzo Maresca llega a la final del Mundial de Clubes como el entrenador que ha devuelto la frescura táctica al Chelsea. El temible PSG pondrá a prueba la mentalidad y competitividad de un equipo que va en clara trayectoria ascendente en los últimos años. Pero antes de forjarse como técnico, Maresca dejó huella en España como futbolista, especialmente en el Sevilla FC, un club que marcó su carrera y su carácter competitivo.
Maresca aterrizó en el Sevilla en el verano de 2005 procedente de la Juventus. Su fichaje se cerró por una cifra cercana a los 2 millones de euros. "Espero quedarme muchos años aquí", dijo en su presentación. Dicho y hecho. En total, Maresca jugó cuatro temporadas en el Sevilla (2005-2009), disputó 141 partidos oficiales, marcó 21 goles y repartió 9 asistencias. Fue pieza clave en la conquista de la Copa de la UEFA en 2006, donde firmó una actuación legendaria en la final contra el Middlesbrough, anotando dos goles en la goleada (4-0) que dio al club hispalense su primer gran título europeo.
Los aficionados todavía lo recuerdan como el héroe de aquella noche en Eindhoven. "Es muy difícil explicar lo que ha sucedido esta noche. Es inimaginable. Hemos ganado la copa y he anotado dos goles. Es el mejor día de mi vida. No puede imaginarse lo feliz que soy", dijo Maresca a la prensa tras el encuentro. Recibió 10.000€ de premio tras ser condecorado como mejor jugador de aquella final y donó el premio íntegro al Hospital de San Juan de Dios, de la ciudad hispalense. Con el Sevilla ganó dos Copas de la UEFA (2006 y 2007), una Supercopa de Europa y una Copa del Rey, junto a figuras como Dani Alves, Kanouté o Palop.
"Enzo ya venía de equipos importantes en Italia. Era un jugador que tenía bastante experiencia de haber estado en grandes equipo. En el plano táctico, que en Italia se trabaja mucho, venía muy preparado. Luego él, por la posición que ocupaba en el campo, tenía mucha influencia sobre el juego. Tenía un carácter fuerte el cual a los compañeros, sobre todo a la gente más joven, era capaz de transmitir lo que necesitaba el equipo", asegura Juande Ramos, exentrenador de Enzo en el Sevilla, en FIFA.com.
"Había líderes importantes en el equipo. Lo que pasa que por la posición que él ocupaba en el campo, desde el centro del campo, manejaba bien el partido. Luego el equipo estaba muy conjuntado, con lo cual funcionaba muy bien y tampoco requería grandes acciones en ese aspecto. La verdad que fue muy colaborador, se adaptó perfectamente a Sevilla, a la idiosincrasia del equipo y al rendimiento deportivo a nivel de resultados, que fue muy bueno todo eso y toda esa integración", añade el técnico sobre su exjugador
Ya hubo compañeros que le veían dotes de entrenador. "Era un futbolista muy inteligente, muy listo y un tipo peculiar. Tenía las cosas muy claras y en el campo se sabía mover muy bien. Sabía llegar a portería contraria y también mantener su sitio. De Enzo sólo puedo decir cosas buenas. Si tuviera que destacar algo, al margen de la calidad que todo el mundo veía en el campo, era que pensaba en el terreno de juego y sabía leer cuál era la situación en cualquier momento del partido", afirmó Javi Navarro en una entrevista a Relevo cuando Maresca llegó al Chelsea.
Su etapa en el Sevilla terminó en 2009, cuando fichó por el Olympiakos, pero en 2017 regresó como parte del cuerpo técnico de Vincenzo Montella, donde ayudó a planificar partidos clave como la histórica eliminación del Manchester United en Champions League. Tras su vuelta pasó por el West Ham y comenzó su carrera como primer entrenador en la cantera del Manchester City. Tras marcharse al Parma, volver al cuerpo técnico de Pep y brillar con el Leicester, equipo con el que consiguió ascender a la Premier League, le llegó la oportunidad de entrenar a un grande de Inglaterra y lo está aprovechando.
"Lo que viví en Sevilla lo llevo dentro. La verdad que siempre agradezco porque siempre me he encontrado bien cuando voy. Me sigo encontrando bien. Lo que se vivió en Sevilla, lo que yo viví en Sevilla en aquellos años y lo que sigo viviendo las veces que voy ahí es tremendo y siempre siempre lo agradezco", afirmó en el canal de Youtube del conjunto hispalense.
Ahora, desde el banquillo del Chelsea, Maresca se apoya en esas lecciones de Nervión. Su Sevilla era intenso, valiente y solidario, valores que hoy traslada a un Chelsea joven que peleará por levantar el Mundial de Clubes ante un PSG poderoso. Enzo Maresca sabe que los títulos se juegan en una noche, pero se construyen mucho antes: en cada paso de una carrera que empezó en la ciudad de Sevilla.