Por historia, jerarquía y ambición del proyecto, Al Hilal es de esos equipos que siempre tiene la obligación de ganar. Por eso, la clasificación a los octavos de final del Mundial de Clubes se percibía como una necesidad. El equipo árabe venció a Pachuca, en Nashville, para cerrar el Grupo H en el segundo lugar, detrás del Real Madrid. Pero, para llegar a esa instancia, tuvo que existir un cambio de dirección, un líder que retocó piezas, renovó la energía e impuso condiciones en muy poco tiempo.
Simone Inzaghi fue oficializado en el equipo árabe a principios de junio. El equipo tuvo una serie de traspiés que dejaron sin lugar al portugués Jorge Jesús, histórico entrenador que consiguió la CONMEBOL Copa Libertadores con Flamengo en 2019.
En la liga saudí, Al Hilal terminó en el segundo lugar detrás de Al Ittihad, anteriormente dirigido por Marcelo Gallardo y ahora a cargo de Laurent Blanc y guiado por Karim Benzema, el mismo rival que lo dejó afuera de la Kings Cup, en los cuartos de final, por penales. También cayó en la Liga de Campeones de la AFC Élite contra el Ahly que defienden el brasileño Firmino y Mahrez, entre otros, en las semifinales. Logró la Supercopa en agosto del 2024, un título que le queda lejos a un equipo con aspiraciones grandes.
Inzaghi fue oficializado el 6 de junio, pocos días después de perder con Inter de Milán la final de la Champions League ante PSG por 5 a 0, en lo que sería su segunda caída en esa instancia, tras el 0-1 con Manchester City en la temporada 2022-23. Pero, más allá de los títulos, el entrenador le imprimió un estilo claro que volvió al conjunto italiano un equipo sólido, serio y competitivo.
Amante del 3-5-2 por el desarrollo que puede dar en ataque por las bandas, Inzaghi ya lo impuso en el Al Hilal (aunque a veces se convierte en un 5-4-1), que solía moverse detrás de un 4-2-3-1. Con Ruben Neves insertado entre Kalidou Koulibaly y Hassam Altambakti para poner más altos a sus laterales, especialmente al brasileño Renan Lodi, pero también a Joao Cancelo por la otra banda.
El mediocampista portugués se vuelve el amo de cada iniciación del equipo y de sus pies todo parece ser más claro y ordenado. "Soy un jugador al que le gusta tener la pelota. Sé que puedo ser importante en la fase de construcción del equipo. A veces más atrás, otras veces más adelante. Depende del juego, depende del adversario", dijo a FIFA.com Neves tras el partido.
Al Hilal tuvo un comienzo dorado en el torneo, cuando le empató 1 a 1 al Real Madrid, en el Hard Rock Stadium. El equipo árabe puso en verdaderos aprietos al gigante español con facetas de juego que incluyeron largas posesiones y verdadero daño a la portería rival. Aunque Yassine Bounou terminó de salvar al equipo, al taparle un penalti a Federico Valverde en una de las últimas jugadas del partido, el equipo árabe plantó su jerarquía y demostró su potencial.
"Inzaghi es un gran entrenador, lo conozco desde Italia, he jugado contra él muchas veces. Ha jugado muy bien con Inter de Milán y alcanzó dos veces la final de la Champions League, también ha ganado el Scudetto. No tenemos muchos entrenamientos con él, pero las ideas son claras. Nos hace ver muchos videos, hablamos mucho de táctica. Y ahora podemos ver los resultados en el campo", dijo a FIFA.com Kalidou Koulibaly.
En el segundo encuentro, en un partido cerrado, sacó un empate sin goles ante Salzburgo que lo ubicó con buenas perspectivas de cara a la próxima ronda, el gran objetivo.
"Jugando con tres o dos defensores (centrales), la idea es defender bien. Lo más importante es no conceder goles. Nuestro objetivo primero es que no nos marquen porque sabemos que en el ataque podemos ganar en cualquier momento. Todos tenemos que correr para dar sacrificio a todo el equipo", agregó Koulibaly, una de las piezas clave del equipo, de 34 años.
Contra Pachuca, equipo que llegó a Nashville eliminado, volvió a imponer condiciones con registros bien identificables con su entrenador. El equipo circula rápido el balón, busca atacar por las bandas y se siente cómodo con una presión más bien alta, pero siempre intensa. El gol de Salem Aldawsari, a los 22 minutos, fue una exhibición de precisión y velocidad en los movimientos que terminó en una fina definición por encima del portero Jurado. Al final del partido, Marcos Leonardo sentenció la historia con otra elegante finalización.
"Por fuera o por dentro, tenemos muchas soluciones, dependiendo claramente del adversario. Nuestro objetivo es siempre encontrar los espacios, que el adversario nos deje más libres. Con algunos rivales es una cosa, con otros es otra", comentó Neves.
Con el segundo puesto del Grupo H, Al Hilal se medirá ante el Manchester City, el lunes 30 de junio, en Orlando. Será un duelo de dos equipos a los que les gusta conservar el balón. Así lo entiende Neves: "Es un juego extremadamente difícil. Sabemos que el City es uno de las mejores equipos del mundo. Pero también sabemos que nos batimos contra el Real Madrid, por ejemplo, en el primer juego, y lo hicimos bien. Y si nos organizamos, podemos tener nuestras chances, porque tenemos jugadores con mucha calidad individual también".
Y así lo explicó Koulibaly: "Sabemos que el Manchester City es uno de los mejores equipos del mundo. Tenemos que creer. No estamos aquí de vacaciones, estamos aquí para ganar los partidos. Sabemos que será muy difícil, pero son 90 o 100 minutos. Con este espíritu creo que podemos hacer algo bueno".