Phil Foden es del Manchester City de los pies a la cabeza. Ingresó en sus categorías inferiores cuando tenía cuatro años y, a base de talento, se ha convertido en un símbolo de la era más gloriosa del club.
Este ídolo de la casa ha sido uno de los principales artífices de que el equipo que dirige Pep Guardiola se haya consolidado como una de las grandes potencias del fútbol mundial. A sus 25 años, Foden es un centrocampista inteligente, decisivo y con una técnica excelente, ha jugado más de 300 partidos con el City y está a solo tres goles de alcanzar la centena con el club de su infancia.
Por tanto, es probable que llegue a esa cifra tan destacada en el revolucionario Mundial de Clubes FIFA 2025™, porque Foden forma parte del equipo que debutará este miércoles en el torneo contra el Wydad AC marroquí en Filadelfia. A continuación, viajará a Atlanta para medirse al Al Ain FC, y concluirá su participación en el grupo G con un duelo europeo contra el Juventus FC en Orlando.
Aprovechando que la expectación sigue en aumento en la antesala de la competición, Foden habló de sus objetivos en Estados Unidos, analizó qué hace tan especial a Guardiola y describió el ambiente familiar que ha sentado las bases del éxito del City.
Phil Foden: Estoy muy ilusionado. Será una experiencia nueva para nosotros, algo que nunca hemos vivido. Estarán los mejores equipos de todo el mundo. Lógicamente, nuestro deseo es ganar, pero mi objetivo personal es disfrutar del torneo, competir contra grandes jugadores e intentar ofrecer mi mejor versión.
Estoy seguro de que disfrutaremos de un ambiente espectacular. Estoy deseando jugar en las distintas sedes. Ver esos estadios, las aficiones, medirnos a los mejores equipos… Es lo que uno desea hacer. En la vida hay que disfrutar de experiencias distintas.
Tengo ganas de conocer nuevos equipos y ver de lo que son capaces. Seguro que para el público también será muy divertido ver a esos clubes. Cada uno tiene su estilo y su filosofía de juego. Estoy preparado para el reto.
Es algo que ya hemos hablado en el vestuario, y sería fantástico ser los primeros en inscribir nuestro nombre en el trofeo. Sin duda, ese es el objetivo y, con la calidad que tiene esta plantilla, estoy convencido de que estamos más que capacitados para lograrlo.
Es excepcional. No es muy habitual que un jugador pase por todas las categorías inferiores de un club, se quede varios años en el primer equipo y gane muchos títulos. Somos como una familia. Creo que es un sentimiento que hemos forjado jugando en el Etihad. Somos como una familia y estamos muy unidos.
Su actitud es excelente. Es un chico muy humilde que nunca se precipita. En los entrenamientos se le ve siempre con ganas de aprender y mejorar. Él, por su parte, se fija en los jugadores más veteranos, en su profesionalidad, y va aprendiendo de todos ellos. Los entrenadores no ponen a los jugadores a menos que se lo merezcan, y es evidente que él se merece esta oportunidad. Su presencia física en el campo también es sobresaliente. Ha jugado de lateral izquierdo, que no es su posición natural (O'Reilly es centrocampista), pero si nos fijamos en su rendimiento nos damos cuenta de cuánto se ha esforzado. Es un jugador muy destacado.
Su atención al detalle es impecable. Te pide que te desplaces medio metro hacia un lado y, de repente, tus opciones de generar una ocasión de gol o de marcar se multiplican. Siempre acierta con esas pequeñas indicaciones.
Seguramente, con Diego Armando Maradona. Me gusta ver sus mejores jugadas en YouTube. Disfruto viendo cómo llevaba el balón cosido al pie y todos los goles que marcó en los Mundiales. Me habría encantado entrenar con él y comprobar de qué era capaz.