En su partido N° 200 con la camiseta tricolor del Fluminense, el argentino Germán Cano (37 años, nacido en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires) marcó su gol N° 106, y no fue uno más: su debut en la red en el Mundial de Clubes FIFA 2025™, a los tres minutos del 2–0 frente a Inter de Milán, contribuyó para que el Flu juegue los cuartos de final, este viernes ante el Al–Hilal de Arabia Saudita en el Camping World de Orlando. Cano no anotaba en fases eliminatorias de un torneo internacional desde el gol a Boca Juniors en el 2–1 de la final de la Copa Libertadores 2023, la primera en la historia del Fluminense y por la que se clasificó a este Mundial de Clubes.
Cano, campeón de la Libertadores 2023 y de la Recopa Sudamericana 2024, elegido mejor jugador de América 2023 en el tradicional premio del diario uruguayo El País –a los 35 años, el más veterano en ganarlo–, no es un delantero de grandes dotes técnicos ni de grandes imposiciones físicas. En su trayectoria, de hecho, fue descartado por más de un club. Pero, después de que explotara en Independiente Medellín de Colombia durante dos períodos (2012–2014 y 2018–2019), se convirtió en sinónimo de gol: mete goles desde cualquier lugar, y de cualquier manera. Cano juega con emoción. Aporta lo básico y lo necesario de un centrodelantero –aguantar la pelota para que el equipo recupere aire, tirar diagonales para ofrecer posibilidades de pase– y suma goles. A pesar de que se perdió diez partidos por una lesión en la rodilla, es el goleador del Flu en la temporada 2024/25, con 15 goles en 27 partidos.
En su tarea goleadora, Cano descubrió el ejercicio de la visualización. Es una de sus virtudes como goleador. “Es un poco de experiencia, otro de trabajo –reveló en una entrevista en mayo de 2023, antes de que conquistara la Libertadores con el Flu–. Muchas veces he visualizado, he atraído para que sucedan. Vos estás pensando ‘la pelota me va a caer, la pelota me va a caer’, y en un momento, te cae. Es creer o reventar. Creo mucho. Visualizar para poder atraer el gol. Un tip es que siempre imagino cada jugada de gol como la última. Pienso que la pelota que me va a caer es la última. Entonces intento hacer lo máximo posible para que vaya adentro del arco. Se trabaja muchísimo la parte mental, es fundamental. Pasa todo por la cabeza. El futbolista es un estado de ánimo todo el tiempo. Es importante, cuando entrás a la cancha, tener esa confianza, mentalidad ganadora, convicción de ir en busca de más. Que si hacés un gol no te tenés que conformar. Que tenés que ayudar a tu equipo, que tenés que mejorar individual y colectivamente. El fútbol, en sí, es un equipo”. Frente al Inter de Milán por los octavos del Mundial de Clubes, Cano vio antes que la defensa rival, se filtró y cabeceó al gol en el área chica.
“Cano siempre es decisivo. Hizo todo para estar disputando la competición. Viene de una lesión seria, pero con mucha fe y dedicación está ayudándonos. Cuando no hace goles, ayuda corriendo, luchando. Entonces, es un placer estar jugando a su lado. Siempre es decisivo haciendo los goles en el momento justo”, sostuvo Fábio, arquero del Fluminense, quien, con 44 años, es el jugador más longevo en el Mundial de Clubes, seguido por su compañero y defensor central Thiago Silva (40 años). “Germán Cano es muy querido, no solo por la hinchada, sino por todo nuestro equipo y la directiva. Es histórico. Es un tipo que siempre que tiene una oportunidad, sabemos que la va a meter. Nos ha ayudado mucho desde que llegó, y una vez más nos ayudó a conseguir la clasificación a cuartos de final”, agregó Samuel Xavier, lateral derecho del Flu, de 35 años. Tras Fábio (44 años) y Thiago Silva (40), entre los más experimentados del Fluminense aparece Cano (37). Y, además de Samuel Xavier, hay otros jugadores con 35 años: Thiago Santos, Keno, Manoel y Ganso. Porque viejos son los caminos.
“¡Germán Cano es mejor que Maradona!”, gritó un hincha del Fluminense antes de que entrase al Bank of America de Charlotte para ver a su equipo. No sabía que Cano sólo tardaría tres minutos en marcar en su presentación en el Mundial de Clubes FIFA 2025™. Cano, al final, es hoy el tercer goleador argentino en actividad (316 goles), detrás de Lionel Messi (866 goles, a los 38 años en Inter Miami de Estados Unidos) y de Hernán Barcos (336, a los 41 años en Alianza Lima de Perú).
Octavio Zambrano, entrenador ecuatoriano que lo dirigió en Independiente Medellín, dijo una vez que Cano trabaja como si estuviera en la oficina: que llega, mete los goles y se vuelve a su casa. La rutina de Cano, a sus 37 años, es acaso un tanto más compleja: nutrición, vitaminas, masajes, descanso, hielo, compresión. En 2022 no sólo fue el goleador del Brasileirão (26), sino el segundo mundial (44) en el año, detrás de Kylian Mbappé (56). Antes de emigrar, entre 2008 y 2011, entre Lanús –su club de origen en Argentina–, Chacarita y Colón, había metido apenas tres goles en 47 partidos en el fútbol argentino. Le costó, pero Cano se gana la vida y vive a través de los goles.