Monterrey de México había sorprendido a Inter de Milán en el arranque del Mundial de Clubes FIFA 2025™. A los 24 minutos, Sergio Ramos había saltado más alto que todos para cabecear al gol. Hasta que a los 41, en un tiro libre de frente al área, Kristjan Asllani pinchó la pelota. Era una jugada preparada. Carlos Augusto picó al segundo palo y, en soledad, tocó hacia adentro del área chica. Lautaro Martínez entró vacío y empujó de derecha a la red. Fue el 1–1 final entre Monterrey e Inter. En el segundo partido del grupo E del Mundial de Clubes, Urawa Red Diamonds de Japón le ganaba al Inter hasta el minuto 77. Gran batacazo. Pero Nicolò Barella ejecutó un córner y Lautaro, con una pirueta de espaldas, direccionó la pelota con un desvío de derecha para el 1–1 (otro argentino, Valentín Carboni, sellaría el 2–1 final de Inter, a los 90+1). Lautaro, capitán del Inter, aplicó su sello distintivo también en el Mundial de Clubes: le alcanza un sólo toque, definir de primera, para el gol.
Inter, subcampeón de la última Champions League pero con nuevo entrenador en el Mundial de Clubes –el rumano Cristian Chivu tras la partida de Simone Inzaghi al Al–Hilal de Arabia Saudita–, enfrentará este lunes por los octavos de final al Fluminense de Brasil en el Bank of America Stadium de Charlotte. El ganador se medirá en cuartos ante Manchester City o Al–Hilal, ya que el equipo de Inzaghi avanzó también a octavos. En el cierre del grupo E, 2–0 de Inter a River Plate, Lautaro Martínez no pudo seguir en la senda del gol. En las dos situaciones más concretas para marcar se encontró primero con el palo y luego con el arquero Franco Armani. Pero en ambas había necesitado más de un toque –controlar la pelota–, no había sacado a relucir su timing para la definición.
Lautaro Martínez anotó, a un toque, 20 de sus 27 goles en Racing (el 74%), donde jugó 62 partidos desde su debut, en 2015, hasta 2018, cuando pasó al Inter. El delantero nacido en Bahía Blanca integra el selecto grupo de los goleadores económicos, los que necesitan apenas rozar la pelota para traducir una jugada en gol. Lautaro es el segundo goleador (32 goles) en los 87 partidos del ciclo de Lionel Scaloni como DT de la selección argentina, detrás de Lionel Messi (47). Entre los 32 goles en la selección, 19 fueron de primera, a un único toque (el 59%): 13 con el pie derecho, cuatro con el izquierdo y dos de cabeza (23 de los 32 desde el área grande, nueve desde la chica).
Cuando Lautaro Martínez vivía en la pensión de Racing, Cecilia Contarino, la psicóloga, les realizaba pruebas de concentración a más de 200 chicos del club: él era el que las resolvía más rápido y, entonces, el que sacaba el puntaje más alto. Lautaro confesó que piensa en las jugadas que no terminan en gol, en las definiciones que falla, en las pelotas que pierde en la cancha, y que no se siente cómodo con él mismo. Y que, después de cada partido, pide los videos y analiza su juego con obsesión: sabe que en los pequeños detalles está la diferencia.
En el Inter de Milán, Lautaro suma 153 goles en 334 partidos. Después de que marcase su gol 100 como neroazzurro, el club publicó en el canal oficial de YouTube un compilado con los goles: el primero –de cabeza– y el 100 –de derecha– habían sido a un sólo toque, de primera. “No tiene una razón excluyente, especialmente si entendemos al fútbol desde una mirada sistémica, compleja y holística. Pero podemos decir que: 1) es más ‘intuitivo’ que ‘pensador’; 2) se basa más en procesamientos cerebrales inconscientes que conscientes; 3) sea por automatismo o por intuición, está en el lugar exacto en el momento exacto; 4) dispone de alta capacidad predictiva; 5) procesa la información más velozmente que sus oponentes; 6) su toma de decisiones no admite dudas entre posibles opciones; y 7) dispone de alta capacidad de anticipación”, enumera Germán Castaños, preparador físico y asesor de entrenadores en creatividad e innovación aplicada al fútbol.
En 2024, Lautaro Martínez se convirtió en el máximo goleador argentino en la historia del Inter de Milán (superó los 124 de Mauro Icardi). Lautaro es un capitán a la medida del Inter. Es un jugador sin miedos, que extrema su físico, que daña cuando arremete. El Toro es, también, el máximo anotador del Inter en la historia de la Copa de Europa–Champions (por encima de Sandro Mazzola). Y fue el goleador de la Serie A 2023/24 (24 goles), la última ganada por el Inter. Pero sus números de centrodelantero finalizador no bastan para dimensionarlo, porque también retrocede para asociarse, para vestirse con las ropas de un conductor de equipo, ya que lleva la camiseta 10.
El 16 de mayo de 2013, cuando debutó a los jóvenes 15 años en el club Liniers de Bahía Blanca ante Puerto Comercial por la Liga del Sur, Lautaro Martínez anotó un gol: recepcionó la pelota y desenfundó con la derecha. No fue a un solo toque. Pero, sereno y a la vez obsesivo, se perfeccionó hasta transformarse en un goleador de zarpazos y de embestidas.