El apasionante encuentro de los octavos de final del Mundial de Clubes FIFA 2025™ entre el Borussia Dortmund y el CF Monterrey acabó decidiéndose por dos letales acciones de juego combinativo.
Los dos goles de la victoria por 2-1 del Dortmund vinieron precedidos de combinaciones entre Karim Adeyemi y Serhou Guirassy, que anotó los dos tantos de su equipo y selló su pase a los cuartos de final, donde se enfrentará al Real Madrid CF.
El gol inicial de Guirassy ilustró a la perfección el gran entendimiento existente entre ambos jugadores. Así, el guineano envió el balón al fondo de las mallas tras una habilidosa pared con su joven compañero. En el segundo gol, Adeyemi aprovechó su vertiginosa velocidad para superar la línea defensiva del Monterrey. A continuación, el internacional alemán envió un pase hacia la trayectoria de Guirassy, que superó al guardameta Esteban Andrada con otro preciso remate.
En declaraciones a FIFA.com, Niko Kovač, técnico del Dortmund, destacó la importancia de aprovechar las virtudes de la pareja de futbolistas en su plan de juego.
"Hemos jugado con dos delanteros para imprimir algo más de velocidad", analizó el croata. "Sabíamos que Sergio Ramos tiene 39 años. Sigue siendo un excelente jugador, pero está claro que no es tan rápido como Karim. Eso es lo que queríamos hacer -aprovechar la velocidad de Adeyemi-. Como se ha visto, en el segundo gol hemos jugado un balón en largo. Karim ha hecho una gran acción y ha combinado con Serhou para que marcara. El objetivo era aprovechar toda la longitud del campo. Aunque lo hemos logrado en mayor medida en el primer tiempo que en el segundo, creo que la idea era buena", añadió.
Por su parte, Guirassy destacó que la conexión entre ambos jugadores se basa en su amistad.
El futbolista, de 29 años, afirmó lo siguiente: "Karim es como un hermano pequeño. Tenemos muy buena relación dentro y fuera del campo, aunque a veces se le va un poco la cabeza. Hoy me ha dado dos asistencias, por lo que estoy muy contento".
Adeyemi, seis años más joven que Guirassy, lo explicó así: "El estilo de juego de Serhou es único. Se le da muy bien mantener la pelota y, por supuesto, marcar goles, por lo que ayuda mucho a todo el equipo. Fuera del campo, no habla mucho, pero es majo. Dentro del campo, creo que hay buena conexión entre los dos. Estamos muy contentos de tenerlo, y a mí me encanta darle asistencias".
El Dortmund tuvo que emplearse a fondo para frenar las acometidas de un correoso Monterrey. La excelente actuación del guardameta Gregor Kobel contribuyó a mantener a raya al equipo mexicano. Kobel quiso reconocer el importante papel que desempeñaron Guirassy y Adeyemi en la victoria de los colosos de la Bundesliga.
"Karim tiene una velocidad asombrosa, y Serhou es una máquina de hacer goles, declaró el portero suizo. "Serhou es letal dentro del área. Lógicamente, Karim también es capaz de marcar goles, pero es tan rápido y peligroso que muchos equipos tienen que concentrarse en él. Eso deja a Serhou algo más de espacio, por lo que creo que se combinan muy bien", añadió.
El exjugador del Salzburgo no solo sorprendió frente al Monterrey por su vertiginosa velocidad, sino también por su compromiso y la inteligencia de sus movimientos.
El alemán confesó que los exigentes métodos de entrenamiento de Kovač lo han ayudado a mejorar su juego.
"No para de decirnos a todas horas que corramos. A veces, a los jugadores nos puede llegar a molestar, pero, cuando te vas a casa y lo piensas, te das cuenta de que tiene sentido. Es difícil, pero está intentando ayudarnos. Lo más importante es trabajar en equipo e ir todos a una. Eso es lo que intenta transmitirnos cada día", dijo.
Kovač está convencido de que el prometedor delantero no ha alcanzado todavía todo su potencial.
"Karim es un excelente jugador", afirmó. "Lo que espero de él son más desmarques en profundidad, porque es muy rápido. No hay muchos jugadores en el mundo con su velocidad. Con demasiada frecuencia, viene a recibir en corto, y eso es lo que no quiero. Lo presiono porque me encanta como jugador", apuntó.
"Tiene que limitarse a hacer lo que le mande el entrenador", concluyó Kovac con una sonrisa.