Conferencia de presentación de Luis Enrique como nuevo entrenador del Barcelona, sala de prensa del estadio Camp Nou, 21 de mayo de 2014. Pasaron ya dos años desde la salida de Pep Guardiola y de su equipo celestial (2008–2012). En el medio, Tito Vilanova y Gerardo “Tata” Martino dirigieron al Barcelona. Hay rumores de salida alrededor de Javier Mascherano, quien había llegado desde el Liverpool para la temporada 2010/11. Rafa Benítez, su ex entrenador en el Liverpool, lo quiere en el Napoli. Entonces, Luis Enrique dice, tirando por la borda cualquier especulación sobre el futuro del argentino nacido en Santa Fe: “Mascherano es un ejemplo de lo que puede ser un capitán. Los jugadores buenos nos los quedamos todos”. Con Mascherano, Lionel Messi y el uruguayo Luis Suárez en el Barça, Luis Enrique conquistará la Champions League 2014/15 y el Copa Mundial de Clubes 2015.
Este domingo, en el Mercedes–Benz Stadium de Atlanta, Luis Enrique, el maestro, se reencontrará con Mascherano, el alumno. Son los entrenadores de París Saint–Germain y de Inter Miami, que chocarán por los octavos de final del Mundial de Clubes FIFA 2025™. Son los caminos antojadizos del fútbol. Luis Enrique verá vestidos de rosa, en el Inter Miami, a Messi, Suárez, Sergio Busquets y Jordi Alba, futbolistas con los que logró consagrarse en la Champions 2014/15. Y él, en el papel del entrenador que conquistó la primera Champions de la historia del PSG, el club de Francia con el que Messi no pudo ganarla.
En las temporadas compartidas en el Barcelona, desde la 2014/15 hasta la 2016/17, Luis Enrique supo decir de Mascherano: “Nos da versatilidad. En el vestuario es un líder. Es básico para nosotros. Aporta infinidad de aspectos técnicos y tácticos, además de carácter, inteligencia. Es vital”. En efecto, el entrenador español colocó a Mascherano de central derecho, de central izquierdo, de mediocampista central, y hasta de lateral derecho. En un artículo del diario El País, firmado por el periodista Jordi Quixano y publicado el 31 de enero de 2015, se lee: “El jugador del Barcelona, que actúa de central o de mediocentro, es la prolongación de Luis Enrique en el césped. Es una de las voces del equipo, el futbolista que ordena sin brazalete”. Aunque también, tras la derrota 3–0 frente a la Juventus en Turín por la ida de los cuartos de final de la Champions 2016/17, protagonizaron un cruce de broncas que trascendió las paredes del vestuario, discusiones lógicas del fútbol que no derribaron el aprecio y el respeto entre ellos. Un año antes, Mascherano le había dicho a Barça TV: “Es uno de los entrenadores que me ha ayudado en la lectura de juego”.
Mascherano llegó en 2010 como refuerzo del Barcelona a pedido de Guardiola. Fue el que lo posicionó como defensor central en la élite. Él se marchó como el tercer extranjero con más partidos (334) en la historia del club culé tras Messi y el brasileño Dani Alves. Y, en 2022, inició su trayectoria como entrenador en las selecciones juveniles de Argentina, con las Sub 20 y 23. A la Sub 20 la dirigió en la Copa Mundial de la FIFA Argentina 2023™ (eliminación en octavos). Y a la Sub 23, en los Juegos Olímpicos de París 2024 (eliminación en cuartos). Antes de que se estrenase como DT en la Sub 20, Mascherano había profundizado: “Cuando hablamos de la importancia de los entrenadores dentro de un futbolista, siempre he creído que no tiene que ver con los títulos que ganas, sino con la importancia que tuvo en tu carrera, con cuánto te hizo crecer. El más influyente puede ser Pep, por el cambio tan drástico. Pero Luis Enrique también fue darle una vuelta más a nuestra idea. Pep es inigualable, es un genio, imposible de imitar, y Luis está ahí de Pep, pero es más alcanzable para los que pretendemos ser entrenadores. Como entrenador pretendo asemejarme más a Luis Enrique, porque sé que a Pep nunca voy a poder llegar”.
Entre el Barcelona y el PSG, Luis Enrique entrenó a la selección española. La dirigió en la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™. Durante el Mundial, algunos recordaron a Mascherano cuando el entrenador decidió colocar como central derecho a Rodri, quien ganaría el Balón de Oro en 2024 como mediocampista central del Manchester City campeón de la Champions. A Mascherano, además de Guardiola y Luis Enrique, lo dirigieron una serie de entrenadores de lujo, como los argentinos Marcelo Bielsa, José Pekerman, Alfio Basile y Alejandro Sabella, y los españoles Benítez y Ernesto Valverde.
En este Mundial de Clubes 2025, Argentina y España, con cinco cada uno, se adelantaron en presencias de entrenadores (Miguel Russo en Boca, Diego Simeone en Atlético Madrid, Marcelo Gallardo en River, Martín Anselmi en Porto y Mascherano en Inter Miami, y Domènec Torrent en Monterrey, Guardiola en Manchester City, Xabi Alonso en Real Madrid, José Riveiro en Al–Ahly y Luis Enrique en PSG). En PSG–Inter Miami habrá un plus en juego: es el referente vs. el aprendiz.