Madrid, 21 sep (EFE).- El chileno Alexis Sánchez volvió a volar en el fútbol español con una celebración. Más de once años después marcó en LaLiga para dar el triunfo al Sevilla en Mendizorroza ante el Alavés, en la reivindicación de un goleador eterno, a sus 36 años, que silencia la sombra de la sospecha de su llegada a Nervión.
Apareció donde golpean los futbolistas con hambre de gol para definir de primeras el buen servicio de Carmona. Alzó el vuelo en la celebración mientras saltaban los seguidores sevillistas en Vitoria y celebraban la aportación al segundo triunfo del curso los que lo vieron a distancia.
No marcaba Alexis Sánchez en LaLiga desde el 17 de mayo de 2014 en un partido clave ante el Atlético de Madrid, para que se decidiera un título que se tiñó de rojiblanco. Más de once años después, con una larga carrera exitosa, con tiempo para jugar en el Arsenal, el Manchester United, Inter de Milán y Olympique de Marsella, al delantero chileno aún le quedaba hambre de fútbol para regresar a España.
No le importó las dificultades económicas del Sevilla. Tampoco su situación deportiva, alejado los últimos cursos del equipo que conquistó trofeos en Europa y siempre batalló en competiciones españoles. En su partido 90 en LaLiga le puso la firma a su tanto 40 con el que se convirtió en el tercer goleador de mayor edad tras Jesús Navas y Sergio Ramos.
"Muchas veces se subestima a la gente más grande, pasa en la vida. Si tienes que contratar a alguien en una empresa, pocos se acuerdan de la gente mayor. Y la mezcla siempre es buena", defendió Matías Almeyda a la llegada de Alexis Sánchez al Sevilla junto a otro veterano como César Azpilicueta.
El técnico argentino ha encontrado respuesta inmediata a su confianza. Alexis le dio su segundo triunfo, ambos lejos del Ramón Sánchez-Pizjuán, para ganar paz en el arranque situado a mitad de la tabla clasificatoria, viendo posiciones europeas a dos puntos. Para ello, el siguiente paso, será recuperar el factor intimidatorio en Nervión.