Un análisis superficial de la etapa de Lionel Messi en el Paris Saint-Germain, entre 2021 y 2023, podría indicar que se saldó con un resultado agridulce. La verdad es que, en cuanto a los objetivos, ni el club ni él mismo ocultaron nunca que aspiraban a más. La desilusión se produjo sobre todo en el plano europeo, ya que la unión entre el PSG y Messi deparó a los hinchas dos campañas de la Liga de Campeones de la UEFA decepcionantes, ambas frenadas en seco en la fase de octavos de final.
Pero dejando a un lado esa importante frustración, Lionel Messi ofreció al público parisino aquello por lo que siempre se ha caracterizado: un derroche de generosidad, actuaciones estratosféricas y goles mágicos. "Desde un punto de vista deportivo, no fue como esperaba, pero tengo muy buenos recuerdos de París y son bastantes", declaró unas semanas después de marcharse de la capital francesa.
El día de su llegada al PSG, el 10 de agosto de 2021, a buen seguro quedó grabado en la memoria de muchos franceses. Era lo único de que hablaban todas las cadenas de noticias, y los presentadores y periodistas enviados al aeropuerto de Le Bourget y al Parque de los Príncipes prácticamente no daban crédito al contar que era cierto: el legendario Lionel Messi iba a disputar la Ligue 1, jugar en Francia y recorrer los estadios del país. En las redes sociales o en los reportajes televisivos que siguieron a su presentación, eran muchos los aficionados de todos los clubes que no ocultaban su intención de conseguir como fuese una entrada para el partido de la jornada en que Messi visitase su cancha. Nunca se había visto tal frenesí mediático.
Unas horas antes de que el jugador llegara del FC Barcelona, donde había forjado su leyenda, los grandes protagonistas de la liga francesa no hablaban más que de él, empezando por Niko Kovač. El técnico croata, actualmente al frente del Borussia Dortmund, uno de los equipos participantes en el Mundial de Clubes, entrenaba entonces al AS Mónaco. "Messi es el mejor jugador del mundo —señaló en una rueda de prensa—. Si se concreta su fichaje, sería estupendo para el renombre de nuestra liga. También se lo pondría más difícil todavía a los rivales del PSG, pero me encanta verlo jugar, así que me gustaría que ocurriese y creo que todo el mundo en Francia debería alegrarse".
Aunque la liga francesa está considerada, y con razón, una de las más exigentes del planeta, en muchas ocasiones ha servido más como punto de partida de la carrera de grandes jugadores: Raymond Kopa, Michel Platini, Ronaldinho, Zinedine Zidane o Thierry Henry son ejemplos perfectos de ello. Antes de Messi, nunca había tenido el honor de ser el escaparate de una leyenda que estuviese en su mejor momento. Diego Armando Maradona, por ejemplo, hizo soñar a los espectadores españoles e italianos sin hacer nunca escala en Francia, como tampoco Johan Cruyff, que solo brilló en los Países Bajos y España. Cristiano Ronaldo, Marco van Basten, Ronaldo y muchos otros grandes nombres optaron generalmente por otras ligas.
Por todo ello, era comprensible que la llegada de Lionel Messi causase un terremoto ya no en París, sino en toda Francia, y generase un entusiasmo sin precedentes. «Quiero agradecer a la gente de Paris, mi llegada fue una locura. Si faltaba algo para estar feliz, era este recibimiento», afirmó el argentino pocas horas después de haber sido recibido en un ambiente y una atmósfera de absoluta euforia, que no habrían desentonado lo más mínimo en su Sudamérica natal.
Aunque llegó acusando una lesión y sus primeros partidos no le permitieron rendir a su verdadero nivel, cada actuación suya en la Ligue 1 fue todo un acontecimiento. Su primer gol con los colores del PSG, contra el Manchester City en la Liga de Campeones de la UEFA (2-0), fue una obra maestra. Su asociación con Neymar y Kylian Mbappé generó, como no podía ser de otro modo, grandes momentos, ya que el argentino desempeñó con más frecuencia el papel de asistente que el de rematador. Gracias a su contribución, el PSG volvió a proclamarse campeón de Francia después de que el Lille lo destronase en 2020/21 y él añadió dos títulos de liga francesa a su inmenso palmarés.
El balance total de los 75 partidos que disputó con el club fue nada menos que de 32 goles y 34 asistencias. Quizás el momento más memorable fuese el tanto de chilena que marcó dentro del área del Clermont Foot, en un partido en el que se lució y llegó a recibir una ovación del público rival, algo muy poco común, pese al 0-5 definitivo. Ese éxito cosechado al comienzo de la temporada 2022/23 daría también inicio a la trayectoria que lo condujo al mayor triunfo de su carrera, la victoria en la final de la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™.
Al elegir París y la Ligue 1 antes de la gran cita en tierras cataríes, Lionel Messi tomó a todas luces la decisión correcta: la liga francesa le permitió jugar en un entorno lo suficientemente competitivo como para llegar al Mundial en un estado de forma óptimo. Su esmerada preparación con el club parisino le brindó así un trampolín perfecto para protagonizar el mayor logro de su vida. Quién sabe si estando en otro lugar hubiese llegado a alzar el trofeo máximo...
Quizás el único "error" que cometió fue ganar en la final (3-3 en la prórroga y 4-2 en los penaltis) al país en el que había recalado. A su regreso del Mundial, era lógico que resultase imposible organizar celebraciones con el público francés por su victoria. "Era comprensible, estaba en el lugar donde por culpa nuestra no habían sido ellos campeones del mundo otra vez", admitió más tarde el jugador. El final de la aventura parisina de Messi, lastrada por la enorme decepción que supuso la Liga de Campeones, supuso también el fin de una larga política deportiva del club y no terminó con el júbilo vivido a su llegada.
Pero eso no cambió en nada la gran consideración en que lo tienen los seguidores de la liga francesa, que siguen mostrándose orgullosos de haber podido disfrutar con él. Y el pasado 31 de mayo, cuando el PSG consiguió proclamarse campeón de Europa, gran parte de esa frustración se disipó y fueron muchos quienes pensaron que todas las estrellas que habían pasado por el club, entre ellas por supuesto Messi, desempeñaron un papel importante en el proceso que culminó con la conquista de su primera Liga de Campeones.
Este domingo, el París Saint-Germain y el Inter Miami CF de Lionel Messi se enfrentarán en los octavos de final del Mundial de Clubes FIFA 2025™, en el Estadio Mercedes-Benz de Atlanta. Cuando el argentino se reencuentre con el club cuyos colores defendía cuando se convirtió en campeón del mundo, no se espera otra cosa que cálidos apretones de manos y muchos abrazos. No hay más que ver el entusiasmo de la prensa francesa ante este choque para estar seguros de que Francia no ha olvidado a Messi ni lo olvidará nunca.