Madrid, 25 ene (EFE).- Momentos de la jornada 21 de LaLiga EA Sports:
Una semana después de que todo en España pasase a un segundo plano tras el primero de los accidentes ferroviarios, el de Adamuz (Córdoba), al que días después se sumó el ocurrido en Gelida (Barcelona) en una semana fatídica, el fútbol español rindió un sentido homenaje en memoria de las víctimas.
En todos los campos del fútbol español, tanto los grandes estadios de LaLiga EA Sports como cualquier competición de ámbito nacional en la que se disputase un partido, se cumplió con respeto y dolor el minuto de silencio impulsado por LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol. El brazalete negro del Betis con el nombre de Adamuz, la dedicatoria de Matias Almeyda con el nombre en la camiseta del socio sevillista fallecido, el maquinista, que recibió un homenaje previo, con flores y una bufanda sobre el césped, que emocionó a todos, fueron algunas de las muestras del dolor que une a un país.
Ganaba el Real Madrid uno de esos partidos claves en la lucha por el título, en casa del Villarreal en la salida más dura de su segunda vuelta junto al Camp Nou, con una imagen que aleja las dudas, cuando Kylian Mbappé explotaba sus cualidades para provocar un nuevo penalti. Su lanzamiento se convirtió en homenaje al compañero que más lo necesitaba, Brahim.
Ya se volcó Mbappé con Vinícius tras el castigo del público del Santiago Bernabéu al brasileño ante el Levante, y de nuevo ejerció su liderazgo con un bonito gesto hacia otro compañero. El delantero francés sorprendió a todos con un perfecto golpeo 'a lo Panenka' en la pena máxima, siete días después de que la final de la Copa África quedase marcada por la mala ejecución de Brahim en un momento que habría dado el título a Marruecos al ser en el tiempo añadido. Perdió el título en la prórroga ante Senegal, con el delantero madridista ya sustituido en estado de shock. La competición en la que fue máximo goleador y estaba a un paso de ser mejor jugador, acabó empujándole al momento más duro de su carrera.
Aumenta su aportación goleadora en el inicio de 2026 Lamine Yamal, siempre decisivo con su visión en el pase tras acciones desequilibrantes por banda, y brillante en la definición para castigar a un Real Oviedo que fue víctima de sus propios errores defensivos en el Camp Nou.
Dejó Lamine Yamal uno de esos goles que se ven numerosas veces repetidos sin cansarse por la belleza en la ejecución. Una tijera estética para enganchar de zurda un golpeo de exterior perfecto a la red tras el pase medido de Dani Olmo. Lo celebró besando el escudo de un Barcelona que se levantó del traspié liguero de San Sebastián y respondió a la presión del Real Madrid con pegada.
El Mallorca apenas inquietó la portería de Jan Oblak en el Metropolitano, pero cuando más cerca podía sentirse de igualar el partido, con un remate de Muriqi, se sentenció a sí mismo con una acción surrealista que sirvió al Atlético de Madrid para extender su fortaleza de local y asaltar la tercera plaza de la clasificación de LaLiga.
Desde un centro de Marcos Llorente, también presente en el primer tanto con un buen disparo que aprovechó Sorloth para extender su dinámica goleadora, se gestó el segundo gol rojiblanco sin que interviniera ningún rematador. La mala fortuna castigó al Mallorca por una mala decisión en el despeje de Mateu Jaume Morey al centro desde el costado derecho. El balón impactó en el defensa que corría hacia su portería, David López, que se llevó un pelotazo en todo el rostro y encima vio como lo introducía dentro de su propia portería.
En un duelo trepidante, acariciaba un punto el Espanyol tras empatar en dos ocasiones el partido ante el Valencia y lo acabó perdiendo por un penalti extraño en el minuto 93 que hizo perder la paciencia al técnico Manolo González. "Yo no sé para qué sirve el VAR. Solo hay un estamento del fútbol en el que pase lo que pasa no pasa nada. A nosotros si hacemos mal las cosas, nos echan", denunció.
El colegiado Alejandro Hernández Hernández señaló en una de las últimas acciones del en encuentro la pena máxima que convirtió Ramazani para dar aire en la pelea a un Valencia que estaba necesitado de vencer delante de su afición en Mestalla. Beltrán buscó con fe generar la acción, pugnando por un balón muerto esquinado en el área, al que llegaba antes Rubén Sánchez que se posicionó para despejar y acabó sufriendo un choque que se interpretó como penalti sin que el VAR entrase a corregir la decisión que cambió el rumbo del partido.