La situación de Racing Club de Avellaneda es más preocupante que nunca. Tras la derrota en Montevideo en la ida de octavos de final de la Copa Libertadores, el club racinguista volvió a perder de local en el campeonato doméstico. Esta vez el verdugo fue Tigre y las formas fueron lo peor, poque los de Costas tenían el partido en su mano.
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Racing tenía el partido ganado . En el minuto 43 de encuentro, Adrián Balboa metía un golazo para poner por delante a los suyos. Todo parecía que iba bien pero en el minuto 54 comenzaron a torcerse las cosas con la expulsión de Franco Pardo.
Ahí el equipo empezó a sufrir y Tigre comenzó a jugar mejor con uno más, pero llegó el minuto 90 y el colegiado del partido cobró una pena máxima contra Racing que Martínez se encargó de anotar. Tres minutos más tarde, Russo metió de cabeza el 1-2 y destruyó todo el trabajo de los de Costas, que se fue expulsado del campo tras gritarle 'ladrón' dos veces al árbitro Darío Herrera.
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Debido a la expulsión de Costas, el entrenador no pudo salir a hablar en rueda de prensa. Por eso lo hizo el capitán, el futbolista Gabriel Arias, que dijo que la expulsión fue determinante: "Vienen pasando cosas raras, pero no se puede decir nada porque uno se expone a sanciones", explicó el guardameta.
"La expulsión de Pardo desvirtúa todo por lo difícil que es el fútbol argentino. No pudimos cerrar bien los espacios: al tener un jugador menos se hace difícil recorrer tantos metros. La gente se va desilusionada, los grandes equipos nuestros últimos siempre fueron muy fuertes de local. Vienen pasando cosas que son difíciles de obviarlas pero cuando uno dice cosas que no le gustan a los de arriba, molesta. Darío Herrera me parece un gran árbitro pero hoy no estuvo fino. No se pueden hacer muchas cosas con los fallos estos. Si el plantel se enloquece, se va todo al carajo, así que tenemos que estar tranquilos", siguió diciendo el arquero de la Academia.
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