Lamine Yamal abrió el marcador con un gol sublime y, ya en el tiempo de descuento, asistió el segundo para sellar de forma contundente el título liguero de los gigantes catalanes, nada menos que en casa de sus más acérrimos rivales locales.
El momento decisivo llegó al minuto 53, tras una jugada de gran factura. Dani Olmo, con precisión y visión, filtró un pase milimétrico entre la defensa del Espanyol. El balón encontró a Yamal en plena carrera, y el joven no dudó: sacó un disparo curvado con su zurda que se coló en el ángulo superior, imposible para el arquero. Un gol digno de definir cualquier título.
Cuando Hansi Flick tomó las riendas del Barcelona tras la salida de Xavi el verano pasado, pocos imaginaban una transformación tan inmediata. En apenas una temporada, ha logrado revitalizar al equipo, combinando juventud y experiencia para formar un conjunto formidable, con un estilo dinámico y una intensidad inconfundible. Su consagración en LaLiga corona una campaña brillante, que ya incluía la conquista de la Copa del Rey tras vencer al eterno rival, el Real Madrid, en una final cargada de emoción y rivalidad.