El centrocampista escocés abrió el marcador a los 42 minutos contra el Cagliari, antes de que Romelu Lukaku doblara la ventaja justo después del descanso para asegurar que el Napoli se encaminara al título. El equipo de Antonio Conte sabía que una victoria sellaría el segundo Scudetto del club en tres temporadas y McTominay garantizó que no cometerían errores y entregarían la corona al Inter. El exjugador del Manchester United ha sido una revelación en Italia y fue nombrado MVP de la liga el viernes por la noche. La victoria provocó celebraciones desenfrenadas en Nápoles mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo nocturno.
McTominay ha abrazado la vida en Italia, y los aficionados lo han aceptado como uno de los suyos. Un santuario para el escocés ha sido construido en Nápoles y se ha convertido en un favorito de los aficionados en una fenomenal temporada de debut en la que ha marcado 12 goles y ha registrado seis asistencias en la Serie A. Sus actuaciones, junto con su compañero exiliado del United, Lukaku, han sido cruciales para revitalizar al Napoli y llevarlos al título.