Williams ha firmado una impresionante extensión de contrato de 10 años con el Athletic Club, manteniéndolo en San Mamés hasta 2035. El nuevo acuerdo aumenta drásticamente su salario y eleva su cláusula de rescisión a más de 95 millones de euros (£80m/$108m), desde los 60 millones de euros (£50m/$69m) anteriores. A pesar del gran interés de Barcelona, Bayern Múnich, Chelsea y Arsenal, el joven de 22 años optó por quedarse en Bilbao.
La renovación de Williams por parte del Athletic representa una declaración de intenciones importante. Con gigantes europeos merodeando, el club vasco hizo todo lo posible para retener a su estrella, ofreciéndole un contrato escalonado con aumento de sueldo basado en el desempeño y los resultados del equipo. Se convertirá en el jugador mejor pagado del club, por delante de su hermano Iñaki Williams, Unai Simón y Oihan Sancet.
El movimiento también le ofrece al Athletic protección financiera, elevando su cláusula de rescisión en un 50 por ciento como barrera contra futuros intereses. Para el Barcelona, que lo consideraba un objetivo principal para su reconstrucción, el rechazo es un golpe significativo.
En un video filmado en el icónico mural de Lutxana, dijo: “Cuando se tienen que tomar decisiones, para mí, lo que más pesa es el corazón. Estoy donde quiero estar, con mi gente, este es mi hogar. ¡Vamos Athletic!”
El extremo español seguirá siendo una figura clave en la campaña de la Liga de Campeones del Athletic, continuando vistiendo el número 10. Se espera que Williams lidere el desafío europeo del equipo y se mantenga central en su proyecto durante los próximos años.