La final estuvo marcada por las acusaciones del Real Madrid hacia el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea en los días previos al Clásico en el Estadio La Cartuja. A pesar de la presión, el árbitro llevó a cabo un partido en su mayoría sin incidentes el sábado, cuando el Barcelona derrotó 3-2 al equipo de Carlo Ancelotti tras la prórroga. Sin embargo, la noche terminó en caos, ya que tres jugadores del Real Madrid fueron expulsados cerca del pitido final, incluyendo a Bellingham, quien fue sancionado después del partido. A pesar de esta expulsión, se espera que el internacional inglés esté disponible para el resto de la temporada con los Blancos.
Bellingham fue expulsado con tarjeta roja tras el pitido final por acercarse al árbitro con "una actitud agresiva", según las notas oficiales del partido. Sin embargo, no se proporcionaron más detalles que refuercen el caso contra el centrocampista inglés. Por lo tanto, es probable que la Real Federación Española de Fútbol le imponga una sanción de entre dos y tres partidos. Esta sanción no se aplicará en LaLiga, ya que se encuentra por debajo del límite de cuatro partidos, a partir del cual las suspensiones son válidas en todos los torneos.
Esta no es la primera vez que Bellingham ha sido acusado de agresión y falta de respeto hacia los árbitros. Más recientemente, fue expulsado del Real Madrid tras decirle a un árbitro "que se fuera a la mierd*" durante un empate contra Osasuna en febrero.
Si el incidente se trata de forma leve, Bellingham podría recibir una suspensión de dos partidos en competiciones de copa nacionales. Sin embargo, su disponibilidad en LaLiga no se ve afectada, mientras el Real Madrid lucha por evitar terminar sin títulos, con el Barcelona cuatro puntos por delante en la cima de la tabla.