No podría ser de otra manera: el duelo entre el SL Benfica y el Chelsea FC, este sábado (28), por los octavos de final del Mundial de Clubes de la FIFA 2025™️, está siendo llamado “el derbi de Enzo”.
Las cámaras en el Estadio Bank of America, en Charlotte, estarán inevitablemente atentas a Enzo Fernández cuando los equipos salten al campo. Será la primera vez que la figura destacada del conjunto londinense se enfrente a su exequipo.
Llega a este enfrentamiento posiblemente en el mejor momento de su carrera.
En la victoria por 3-0 sobre el Espérance, el pasado martes, el centrocampista de 24 años dio dos asistencias en apenas dos minutos. La primera fue en un tiro libre desde la derecha, en el que pareció lanzar el balón con la mano directamente a la cabeza del defensor Tosin Adarabioyo. Poco después, llegó la segunda tras quedarse con un rebote en la zona media y superar a tres rivales con un pase filtrado para que Liam Delap entrara al área y ampliara la ventaja.
Fue solo una muestra de todo el repertorio del jugador, que portaba el brazalete de capitán ante la ausencia de Reece James.
"Es increíble", resumió Delap al final del partido.
En total, ya suma tres participaciones de gol en este Mundial, pues también marcó en el debut frente al Los Angeles FC.
Está siendo un 2025 especial para Enzo.
El dorsal 8 suma seis goles y ocho asistencias con el Chelsea en lo que va del año, más que cualquier otro jugador en Stamford Bridge. También es el único futbolista del equipo que ha creado más de 50 ocasiones (54) en este período. Su momento es tan bueno que, incluso considerando a los demás jugadores de la Premier League, ninguno ha participado en más goles que él desde abril.
Enzo fue la gran figura en el impulso final de los Blues para asegurar una plaza en la próxima edición de la Liga de Campeones de la UEFA.
En su tercera temporada en Londres, el exmediocampista de CA River Plate y Defensa y Justicia se muestra más maduro, al mismo tiempo que reproduce en el campo el mismo fútbol que lo llevó a ser considerado uno de los fichajes de mayor impacto en la historia reciente del Benfica.
Fueron apenas seis meses de Enzo en el Benfica.
Suficientes, aun así, para dejar una huella que quedará en evidencia para que todo el mundo la vea este fin de semana, en los campos estadounidenses.
Para bien y para mal.
Enzo llegó en el verano de 2022 como un refuerzo por el que los lisboetas pagaron al River 10 millones de euros y, en el invierno siguiente, lo vieron partir al Chelsea por 121 millones de euros.
Una valorización récord que se potenció en el camino gracias al excelente desempeño del argentino también en la conquista de la Copa Mundial de la FIFA 2022 con la selección albiceleste. En Catar, recibió el premio al Mejor Jugador Joven y definitivamente entró en el radar de los grandes europeos. El plan inicial del Benfica era, sin embargo, mantenerlo en el Estadio da Luz hasta el final de esa temporada.
En un equipo que tenía a Gonçalo Ramos acumulando goles en el ataque, a Alex Grimaldo corriendo por la banda izquierda y a António Silva impresionando en la defensa, Enzo era el pegamento que unía todas esas piezas. Pero, como se repitió en Portugal, no era un 8, ni un 6, ni siquiera un 10. Él era un poco de todo y, por eso mismo, imprescindible.
El Benfica hizo todo lo posible para retenerlo, pero en la recta final del mercado de invierno, el centrocampista se marchó.
Quedó un sentimiento de frustración entre los benfiquistas, pero Enzo ya ha expresado su gratitud hacia el equipo portugués en más de una ocasión.
“Obviamente no me gustó la forma en que salí del club, pero estoy muy agradecido al club y a todas las personas por todo el apoyo que me han brindado”, afirmó a DAZN.