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La derrota de Conor McGregor en UFC 329 apenas duró 69 segundos, pero el debate que dejó tras de sí continúa creciendo. La grave lesión sufrida por el irlandés frente a Max Holloway provocó una oleada de especulaciones sobre su estado físico antes del combate y sobre si realmente llegó al octágono en plenas condiciones.
Las imágenes del combate alimentaron todo tipo de teorías. Algunos aficionados incluso llegaron a plantear que McGregor ya arrastraba una lesión antes de entrar en la jaula y que la UFC era consciente de ello. Un escenario que, con el paso de los días, sigue generando discusión entre los seguidores de las artes marciales mixtas.
UFC
Michael Chandler ha querido salir al paso de esas sospechas. El estadounidense, que durante años persiguió un combate contra McGregor y estuvo a punto de enfrentarse a él en UFC 303 antes de la lesión que obligó al irlandés a retirarse, no cree que exista ninguna conspiración detrás de lo ocurrido en Las Vegas.
“Un tipo como Conor sale en los tres primeros segundos, cruza la jaula de un salto, gira el cuerpo, lanza una patada, cae mal y la pierna le falla. Luego lanza otra patada y vuelve a fallarle la pierna. Intenta golpear y la pierna vuelve a ceder. Y todo el mundo intenta averiguar si Conor ya estaba lesionado antes del combate”, explicó Chandler en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram.
El excampeón de Bellator aseguró que le resultaría imposible creer que McGregor aceptara subir al octágono únicamente para cobrar la bolsa sin intención real de competir. “Me sorprendería más que a nadie en el planeta que Conor hubiera aparecido solo para cobrar un cheque, cojeando, pensando: ‘No me importa, voy a daros un minuto, me rapo con una cresta, hago las presentaciones y me marcho un minuto después’. Puedes decir muchas cosas de Conor. Sus errores son públicos y también sus defectos durante estos quince años. Pero una cosa no es: no es un cobarde ni un farsante”, afirmó.
Chandler tampoco considera creíble que la propia UFC hubiera permitido una situación semejante con pleno conocimiento de una lesión grave antes del combate. “La UFC no es el tipo de organización que vaya a reunirse a puerta cerrada y decir: ‘No pasa nada, vamos a enganchar a todo el mundo y luego te retiras al minuto’. No funciona así. No es la manera en la que hacen negocios”, aseguró.
Para el estadounidense, lo sucedido forma parte de la naturaleza imprevisible de los deportes de combate. Chandler recordó que cualquier movimiento puede provocar una lesión inesperada, incluso en atletas acostumbrados a soportar enormes exigencias físicas. “La realidad es que el cuerpo humano es una locura. Puede soportar muchísimo castigo y muchísima tensión, pero otras veces basta un pequeño mal apoyo para que una parte del cuerpo falle por completo. El cuerpo es impredecible y cada pelea también lo es”, explicó.
Además, Chandler defendió que el arriesgado inicio de combate de McGregor no fue ninguna improvisación, sino una característica habitual de su estilo desde el comienzo de su carrera en la UFC. “Mucha gente me pregunta por qué salió así, cruzando la jaula y lanzando esa patada. Pero Conor siempre hace eso. En cada pelea. Cuando yo me preparaba para enfrentarme a él esperaba una patada giratoria, una rodilla voladora o un Superman Punch en los primeros minutos. Ya lo hizo contra Cerrone y en muchos otros combates. Su intención siempre es la misma: hacer que el rival recuerde desde el primer segundo que está delante de Conor McGregor”, analizó.
Las palabras de Chandler tienen un peso especial por la historia compartida entre ambos. Después de ejercer como entrenadores rivales en una edición de The Ultimate Fighter, todo apuntaba a que finalmente se enfrentarían en UFC 303. Sin embargo, una lesión en un dedo del pie obligó a McGregor a cancelar aquel combate y retrasó su regreso durante dos años más.
Pese a todas las polémicas que han acompañado al irlandés fuera del octágono, Chandler mantiene intacta su opinión sobre su comportamiento competitivo. “Entiendo las teorías y entiendo que la gente esté enfadada. Pero Conor no es ese tipo de persona. Cuando hablamos de competir y de cerrar peleas, es un hombre de honor y de palabra. Siempre he creído que quería pelear conmigo y que realmente intentó hacerlo. Por eso no creo ni por un segundo que apareciera en UFC 329 únicamente para cobrar un cheque”, concluyó.
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