Pedro Acosta ha salvado un sábado de muchos altibajos en el Gran Premio de Japón. El piloto español empezó el día con un problema en su moto al principio de la Q2, que le obligó a cambiar de moto, aunque pudo sobreponerse a ello para alcanzar el cuarto lugar en la parrilla de salida.
El murciano, que llegó a su lugar de arrancada al ralentí para no gastar mucha gasolina pero que se quedó corto en sus cálculos, pudo empezar la prueba al sprint con normalidad. En la salida, incluso adelantó a Marc Márquez. Pero sin poder plantar cara a Pecco Bagnaia, a la postre ganador incontestable, acabó viéndose superado por el #93 en las últimas vueltas, incapaz de plantarle oposición, para acabar cerrando el podio delante de Joan Mir en un circuito de Motegi en el que hizo la pole en 2024.
"Con los errores que hemos cometido hoy, la verdad es que no ha ido mal. Tenemos potencial para más, pero es verdad que con todos los problemas, hemos salvado los muebles. Gracias al equipo, no se han puesto nerviosos con todo lo que ha pasado. Hay que evitar errores y ser más precisos", empezó diciendo el 'Tiburón de Mazarrón', que después ahondó en la odisea que vivió este sábado.
"No ha sido un sábado fácil, ha sido problema, tras problema, tras problema. Hemos sabido salir un poco del agujero. Es verdad que la carrera tampoco ha sido fácil, porque hemos tenido que cambiar alguna cosa por seguridad. Eran cosas que ya llevaba desde hace mucho tiempo, y que te lo pongan para la carrera, tener que ponerte otra vez en el sitio solamente con la vuelta de calentamiento, creo que no ha sido fácil y que ha pasado un poco más de factura de lo que pensábamos".
"Pero creo que tenemos que estar contentos, ha sido una carrera no muy consistente, pero que ha sido buena. Estamos manteniéndonos en lo que quería, que era estar siempre en el Top 5. Poquito a poco nos estamos acercando a la consistencia que queremos", prosiguió.
Cuestionado sobre qué se cambió por seguridad en su RC16, Acosta lanzó una de sus frases, medio en broma, medio en serio: "No lo sé. Me han dicho que diga que no lo sé. Ha sido una tontería, pero no es fácil cambiar las cosas para las carreras".
Tras ello, detalló su problema con el puño del gas en clasificación: "Eso no sé qué ha pasado, sí que no lo sé. Pero bueno, ha pasado porque ha tenido que pasar, y mejor en clasificación que en carrera. Lo que digo, ha costado un poco, porque solamente he tenido dos vueltas y me ha faltado algo de intensidad en la clasificación entera, pero tenemos que estar contentos, dentro de lo que cabe la carrera ha sido con pocos errores, y Pecco y Marc tenían un paso más que los demás".
"Estamos trabajando bien desde hace ya alguna carrera, el año pasado se me vio muy rápido aquí. Creo que Motegi encaja bien con mi estilo, con el de frenada de la KTM. Es verdad que las otras KTM están sufriendo un poco, pero es cuestión de tiempo que vuelvan a estar rápidas", continuó.
De cara a la carrera larga del domingo, el bicampeón del mundo apuntó que será un día de gestión: "Ha costado acabar la carrera con el blando trasero. Será una carrera de gestionar, y ver quién puede aguantar un poco más las gomas. Está siendo el tema delicado aquí. Entonces, a pensar un poco en eso para mañana y en concentrarnos en cerrar un poco el hueco con los de rojo", cerró.