Se estaba completando la octava vuelta de la carrera del GP de San Marino, programado a 27 giros, con un Pedro Acosta progresando desde la novena posición en parrilla, hasta la cuarta, a las puertas del podio, cuando se vio al piloto apartarse de la pista y seguir por el lateral de la contrarecta, con algún problema técnico. Pocos segundos después se pudo ver a uno de los comisarios recoger una cadena en la mitad del circuito, la cadena de la KTM de Acosta que se había roto y saltado por los aires. Una simple cadena que no puede costar más de 30 o 40 euros y que dejó al español sin opciones de completar la carrera y hacer un buen resultado.
"Es lo que hay; es un deporte mecánico. Estas cosas pasan, aunque no deberían pasar", se lamentó Acosta.
Sin embargo, el viernes y el sábado le pasó lo mismo a su compañero de equipo, Brad Binder, por lo que se identifica un patrón en todo esto.
Acosta estaba muy enfadado, sobre todo porque había ido de menos a más y estaba en una muy buena posición, incluso para pensar en llegar al podio.
"Después de un fin de semana complicado, en el que logramos darle la vuelta y recuperar muchas posiciones, acabar así evidentemente te cabrea", añadió.
Justo antes del fallo de la cadena, Acosta había acometido dos adelantamientos de libro, uno a Franco Morbidelli y el otro a Fabio Quartararo, dos rivales duros de pelar pero que el murciano había doblegado.
"Cuando tienes velocidad, haces buenos adelantamientos y pasa esto, pues es muy difícil de entender. Estaba haciendo una muy buena cerrera, puede que no para llegar al podio, pero sí para llegar a Alex", en referencia a Alex Márquez, que acabó tercero.
Respecto al fallo mecánico, Acosta no se mordió la lengua.
"KTM tiene que mejorar la moto (cadena). No es que pase muy a menudo; no me ha pasado en un año y medio", pero en un fin de semana sucedió tres veces.
Pese al contratiempo, Acosta estaba contento porque "fuimos la única KTM que estábamos allí. Fue de los mejores inicios de carrera que he hecho", admitió.
Además de la contrariedad mecánica que supone quedar fuera de carrera por una simple cadena, Acosta quiso subrayar que era una situación peligrosa.
"Estas cosas no deberían pasar porque si una cadena le da a alguien al salir por los aires le puede hacer mucho daño", zanjó el murciano.