No es fácil restarle protagonismo al ganador de una carrera, pero eso es, precisamente, aquello que hicieron Franco Morbidelli y Fermín Aldeguer durante los seis últimos giros del Gran Premio de Aragón, dominado a placer por Marc Márquez. El italiano y el murciano se enzarzaron en una deliciosa batalla que finalmente dio por ganador al piloto de VR46, que cruzó la meta el quinto, justo por delante del novato del equipo Gresini.
La carrera:
Marc Márquez firma otra exhibición para ganar el GP de Aragón de MotoGPN/A
Antes de eso, entre ellos hubo casi de todo: pasadas y repasadas, por dentro y por fuera, y hasta un toque en plena recta que heló la sangre de todos aquellos que lo vieron. Un cara a cara igualadísimo; en parte, porque los dos compiten con la misma especificación de moto, la Desmosedici del curso pasado.
"Los primeros van muy rápido, pero lo hacen muy aburrido", bromeó Aldeguer, tras una prueba que le dejó buen sabor de boca, y una espinita clavada por no poder salir airoso del duelo con el #21. "Morbdelli es un tío duro y tiene mucha experiencia. Cuando lo adelantaba, a la mínima lo volvía a tener delante. Nos tocábamos y perdíamos tiempo. Si hubiera terminado el quinto tras ganar la batalla, estaría más contento, pero no me puedo quejar", añadió el debutante en la categoría de las motos pesadas, cuya progresión y aprendizaje va casi tan rápido como la Ducati que conduce: "Me llevo conmigo una lección muy útil. Al principio del año no lograba hacer un adelantamiento; ahora lucho con uno de los que más experiencia tiene".
El sábado, la prueba al sprint ya había hecho que se encontraran. En aquella ocasión, sin embargo, el pulso cayó del lado del español, en gran parte beneficiado por su elección de la goma trasera (media). El domingo, en igualdad de condiciones, el oficio del campeón de romano fue determinante para que se llevara esa quinta posición.
"No hay nada que puedas entrenar para una batalla a 350 por hora, hasta la última vuelta y con las gomas destrozadas. Hay pocas cosas que te puedan ayudar en una de esas. Creo que es más una cuestión de instinto", argumentó Morbidelli.
Se da la circunstancia, que en la prueba anterior, en Silverstone, el italiano protagonizó una lucha con Márquez, en aquella ocasión por la última plaza del podio, al que tras mucha cera se subió el #93. "En las dos últimas carreras he protagonizado dos grandes luchas hasta la última vuelta. Evidentemente, estoy un poco más satisfecho de esta, porque la gané yo. La diferencia es que a Marc no le pude superar, pero Fermín también fue muy fuerte", remachó Morbidelli.