Alex Márquez ha sufrido un bajón de resultados en las últimas carreras de la temporada 2025 de MotoGP. El piloto español fue capaz de mantenerse cerca de su hermano Marc, que está arrasando sin piedad camino de su noveno título, hasta el Gran Premio de Países Bajos. Pero en 'La Catedral' sufrió un importante contratiempo: una lesión al irse al suelo en un toque con Pedro Acosta. Concretamente, se fracturó un dedo de la mano izquierda.
El catalán se operó el mismo domingo que se lesionó y pudo llegar al Gran Premio de Alemania, en Sachsenring. Algo ranqueante, pero pudo salvar un octavo puesto en la sprint y un segundo en la carrera larga. Pero desde ahí, las cosas se han complicado aún más. En Brno, terminó 17º el sábado tras complicarse la vida en la salida, y el domingo acabó en el suelo tras tirar a Joan Mir, una acción que le valió una penalización para el regreso del Mundial tras el parón veraniego, en Austria.
En el Red Bull Ring, el #73 pudo ser competitivo en la sprint (segundo), pero con la sanción a cuestas no quiso tomar riesgos el domingo, y finalizó décimo. Esperaba tener, al fin, unos días tranquilos en Hungría, pero otra penalización, de 3 posiciones en parrilla por molestar a Pecco Bagnaia en la Práctica del viernes, volvió a afectarle. Además, el de Gresini Racing también asumió al término del fin de semana (fue octavo el sábado y decimocuarto el domingo, con una nueva caída) que no estuvo a la altura en cuanto a nivel de pilotaje.
Explicando el por qué de este bajón de resultados el domingo del Balaton Park, Alex Márquez lo achacó, sobre todo, a la lesión de Assen: "Ha sido sobre todo por la lesión. Eso es lo que más nos frenó en seco. La lesión, el volver, no pilotar como pilotaba antes porque me limitaba...", empezó diciendo.
"Volvimos de vacaciones y creo que en Austria estuvimos bien hasta la carrera, que tuvimos la Long Lap. Pero la velocidad y el nivel estaban ahí. Creo que lo de Hungría ha sido un fin de semana bastante aislado. Era un circuito nuevo, totalmente contrario a mi estilo de pilotaje. Así que, calma. A tener la calma que siempre nos ha caracterizado este año y, a partir de ahí, a volver a coger confianza y a volver a ser rápidos", siguió, pensando ya en recuperar el ritmo en unos días en Montmeló, en su casa y uno de sus circuitos predilectos.
Pero, al ser preguntado sobre si la competencia de Ducati también ha mejorado, el pequeño de los Márquez Alentà dejó claro que sí, y que eso también ha jugado un papel clave: "Sí. Eso está clarísimo. Han mejorado, han dado un pasito adelante. Creo que también han venido circuitos donde nosotros no hemos podido sacar nuestro máximo. Por ejemplo, yo, o nuestro paquete, es muy bueno en aceleración y tracción. Y hemos ido a circuitos donde hay muchísimo agarre, o donde no se gana tanto en aceleración. Entonces, eso es un poco lo que, no es que cape nuestro potencial, pero les da un poquito de ventaja a ellos. Así que veremos a ver, a partir de Montmeló, dónde estamos. Y a seguir, sobre todo, a no recuperar la confianza, porque no es que la haya perdido, sino a volver a tener el nivel que tuvimos en Austria hace una semana".
Sobre este último punto, se da la circunstancia de que la casa de Borgo Panigale seguirá sin concesiones en 2026, que sí tendrán los rivales. Así lo valoró Alex, mostrando su confianza en el proyecto: "Bueno, el reglamento está hecho así, por eso están las concesiones y Ducati no las tiene, obviamente porque ha estado al máximo nivel y ha tenido mucha ventaja durante los últimos años".
"[Los rivales] estarán ahí, pero si alguien es competitivo en esta vida, o así me lo ha demostrado durante los tres años que llevo aquí, es Gigi Dall'Igna. Y él, de alguna manera, esa actitud la transmite dentro de Ducati, y siempre está esa competitividad para intentar mejorar cada día algo más. Entonces, preocupado no estoy, porque seguro que harán alguna mejora, que ayudarán a todos los equipos, y eso es importante", concluyó.