Aunque en MotoGP ya todos están pensando en el Gran Premio de Países Bajos de esta semana, en Assen, aún muchos están con la resaca a cuestas de Mugello, donde el Mundial corrió hace menos de una semana. Especialmente Ducati, que afrontaba su cita de casa, y de la que acabó saliendo victoriosa, gracias a Márquez, mientras que Bagnaia sufrió más que en Aragón, aunque también mostró destellos en la carrera del domingo. La casa de Borgo Panigale, fiel a su cita, ha mostrado cómo vivieron el fin de semana más especial para ellos en su último 'Inside', que puedes ver a continuación.
La acción para la fábrica italiana empezó el miércoles, día en el que Marc Márquez y Pecco Bagnaia tuvieron un acto promocional, en el Museo Stibbert de Florencia, el que ambos jugaban una partida de ajedrez. Así, la marca anticipaba la decoración especial que lucirían en la carrera del domingo, una tonalidad tirando a granate como homenaje a la época del Renacimiento. "No puedo estar en esta posición, imagina cuando Gigi y todos los ingenieros están sentados en esta posición para escucharnos en el garaje", bromeaba el español con el italiano sobre cómo iban a mostrarse jugando en las fotografías.
El jueves, ya metido en el fin de semana, Bagnaia se presentó en Mugello con una gorra con los colores italianos y con una camiseta de la selección nacional, de un ídolo como Roberto Baggio. Y ya el viernes, tocó empezar la acción en pista, con especial atención de los ingenieros a la elección de neumáticos de los pilotos, que estaban teniendo los primeros problemas: para Pecco, que la moto no giraba, y para Marc, de vibraciones.
Pero aun así, en Ducati pudieron prepararse bien para el sábado, y encabezaron la primera fila en clasificación, con pole del #93, y el #63 segundo. En la sprint, Márquez mantuvo la delantera pese a su problema en la salida, y Bagnaia, que antes de la carrera jugaba con una pistola de agua, pudo acabar tercero, para alegría de la plana mayor de Ducati presente en el circuito, encabezada por su CEO, Claudio Domenicali.
Precisamente, el jefe técnico de Márquez, Marco Rigamonti, bromeó con el ocho veces campeón del mundo sobre el incidente en la arrancada: "¡Eres un bastardo, te gusta volvernos locos!". El de Cervera explicó lo sucedido: "Cometí un error, no vi el mensaje en el dashboard, y cuando abrí el gas vi que el sistema de salida no estaba activado. He perdido mucho, ha sido mi error". Mientras tanto, un Bagnaia más decepcionado recibía el apoyo de su mujer, Domizia Castagnini, y de los aficionados italianos, volcados con él.
Entre bromas internas en el box de Marc, con sus ingenieros, llegó el domingo de carrera. Márquez volvió a salir triunfante, con su victoria #93 y su primer éxito en Misano desde 2014, mientras que Bagnaia pudo volver a pelear delante en las primeras vueltas, pero para finalmente acabar cuarto tras Fabio Di Giannantonio. Pese al resultado del turinés, Ducati estalló de emoción con el catalán, en una fiesta a la que volvió a unirse Domenicali.