Por mucho que la comunicación de la F1 y de la FIA haya querido presentar estos cinco días en Barcelona como un simple 'shakedown' previo a los 'tests oficiales' de Bahrein, todos los espectadores y aficionados a la F1 esperaban este regreso con cierta impaciencia. Lo mínimo que se puede decir es que las instancias hicieron todo lo posible por enfriar ese entusiasmo.
Desde hace tiempo se sabía que los test de Barcelona se celebrarían a puerta cerrada, en una decisión que no dejaba de recordar a una época no tan lejana en la que los entrenamientos invernales eran sobre todo privados y la información muy limitada.
Ningún espectador ni ningún medio de comunicación —al margen de equipos afiliados a la disciplina para ofrecer algunas imágenes— tenía permitido acceder al interior del circuito. Ante el nuevo marco reglamentario, la idea era proteger al máximo a las escuderías y a la disciplina de los problemas propios de un inicio de normativa que hacía temer importantes dificultades iniciales.
Sin embargo, sobre el terreno esto se tradujo en una serie de acciones llevadas a cabo fuera del circuito. Así, tal y como informa The Race, equipos de seguridad patrullaron distintos puntos desde los que era posible tener visión de la pista, especialmente en lo alto de una colina frecuentada por fotógrafos y videógrafos, situada a cierta distancia del trazado, para invitar a las personas allí presentes a marcharse y continuar con sus actividades en otro lugar.
Progresivamente, a lo largo de la mañana, algunos accesos a carreteras cercanas al circuito llegaron incluso a cerrarse y los alrededores fueron vigilados con mayor intensidad, hasta impedir cualquier aproximación al recinto. Todo ello no evitó, sin embargo, que se filtraran una serie de vídeos o fotos no oficiales…
Algunos aficionados y periodistas que se habían acercado a los alrededores del circuito también relataron que, ya por la tarde, el dispositivo de seguridad se endureció todavía más. Si por la mañana ya se había desalojado a curiosos de varias de las colinas que rodean Montmeló, con el paso de las horas la vigilancia se intensificó de forma evidente: accesos cerrados, controles de documentación y una presencia constante de personal de seguridad que hacía prácticamente imposible permanecer en los puntos elevados desde los que se suele intuir algo de la actividad en pista.
Esa presión adicional redujo aún más las posibilidades de obtener información desde el exterior, con los pocos enclaves con visibilidad parcial bajo estrecha supervisión. De hecho, The Race llegó a publicar imágenes en las que se apreciaba no solo seguridad privada del circuito, sino también presencia policial, reflejo del esfuerzo extra por blindar por completo unos test que, pese al secretismo, no dejaban de despertar expectación.
En lo que respecta al seguimiento de los test en sí, como suele ser habitual, los espectadores y aficionados de la disciplina encontraron rápidamente la forma de sortear la ausencia de cronometraje oficial accediendo a una fuente de live timing interna del trazado de Barcelona-Catalunya. Gracias a ella, Motorsport.com, entre otros, pudo informar en directo este lunes por la mañana, durante su seguimiento en vivo, de la evolución de los tiempos y las vueltas completadas, así como de las banderas rojas.
No obstante, a primera hora de la tarde quedó claro que esta fuente de información —que se había difundido ampliamente en la comunidad durante las primeras horas de rodaje— había sido desactivada por los oficiales durante la pausa. Es muy probable que el acceso externo simplemente fuera cortado para dejar únicamente el circuito interno, permitiendo a las escuderías beneficiarse de los datos sin el riesgo de que se hicieran públicos.
Unos esfuerzos que a algunos les parecieron aún más desmesurados teniendo en cuenta que, por lo que se pudo observar durante la mañana, el rodaje se desarrolló de manera bastante correcta para el conjunto de las escuderías que participaron en la jornada, sin dificultades excesivas. En cualquier caso, nada comparable a los problemas vividos a comienzos de 2014.