Pecco Bagnaia ha podido volver a ser el que era este viernes en Austria, uno de sus circuitos predilectos, y también para la Ducati. El piloto italiano pudo mostrarse fuerte desde el primer entrenamiento y acabó la jornada como uno de los más rápidos, o incluso como el mejor en cuanto a ritmo de carrera, tal y como señaló su compañero de equipo, Marc Márquez, al término de la jornada.
El campeón del mundo de 2022 y 2023 arrancó con buen pie en los Libres 1 de por la mañana, al terminar segundo con un tiempo de 1:29.686, a 3 décimas del #93. Por la tarde, también fue la segunda mejor Ducati en la tabla de tiempos, con un 1:28.385 con el que acabó más cerca de Márquez, detrás de Pedro Acosta, y por delante de su rival por la segunda posición del campeonato, Alex Márquez.
Tras bajarse de la moto, Bagnaia confesó a los medios de comunicación, entre los que se encontraba Motorsport.com, que lo que marcó la diferencia este viernes respecto a otras ocasiones de este curso es que, en esta ocasión, al fin pudo tener sensaciones con la GP25, en frenada y en entrada en curva. Algo que definitivamente no esperaba para regresar del parón veraniego.
"Estoy satisfecho, y sin duda ha sido un buen primer día. Hemos trabajado bien, y mucho, con neumáticos usados, y me he sentido bien desde el principio. Estoy contento y soy positivo para el resto del fin de semana, teniendo en cuenta que hoy, por primera vez, he podido apretar fuerte en frenada y sentir lo que era normal para mí", empezó diciendo el turinés.
"Ha sido muy positivo y un poco inesperado, pero estoy muy contento de haberlo sentido, así que intentaremos seguir en esta dirección para intentar mantenernos delante. Ha sido un viernes que, en términos de ritmo de carrera, ha sido similar al del año pasado, incluso con mejores tiempos. Probablemente, el trabajo realizado este verano, intentando adaptarnos a más situaciones, ha dado sus frutos, porque desde este punto de vista definitivamente hemos dado un paso", añadió.
Posteriormente, Bagnaia también resaltó que el segundo 'time attack' de la Práctica, con goma blanda nueva, no le salió tan bien como esperaba: "El primero salió muy bien, y en el segundo desafortunadamente no lo hice demasiado bien. Luego entenderemos por qué, pero no fui capaz de explotar todo el potencial. No podía frenar fuerte, pero eso se debía más a un límite de agarre, así que ha sido un poco extraño, pero al final ha sido suficiente".
El piamontés es consciente de que, aunque el viernes ha sido positivo, la prueba de fuego vendrá este sábado, con la carrera al sprint, la prueba del fin de semana en la que más sufre: "Nunca es fácil, pero ser capaz de gestionar el agarre y el ritmo con neumáticos usados es algo que me lleva a estar contento en estos momentos, aunque sé que sólo es viernes y que mañana ya es la carrera corta, que es en lo que más estoy sufriendo este año. Veremos mañana cómo estamos".
Bagnaia también fue cuestionado por la presencia de Casey Stoner en Spielberg, y por sus declaraciones, en las que señaló a Bagnaia como un afortunado por ser compañero de Márquez, y poder aprender de él: "Lo que siempre he dicho desde que me dijeron que Marc venía a Ducati es que sólo podía aprender. Siempre lo he vivido así", respondió el #63.
El legendario corredor australiano también señaló que Bagnaia siempre vive su mejor momento tras el parón veraniego: "Normalmente, en la segunda mitad de la temporada consigo ir mejor, pero ya veremos, porque este año es un poco diferente. Habrá que seguir como hoy, empezando sin demasiadas pretensiones, pero trabajando para volver a pilotar fuerte", confió Bagnaia para finalizar.