Pecco Bagnaia ha tocado fondo este sábado en la Q1 del Gran Premio de Catalunya de MotoGP, al acabar 11º en la Q1, la criba de la clasificación para pasar a una Q2 que el italiano de Ducati no vio ni de lejos. El bicampeón del mundo tendrá que salir 21º en parrilla, tanto en la sprint de este sábado como en la carrera del domingo, una posición que le condena absolutamente al fracaso este fin de semana.
Para Bagnaia esta no es su peor clasiificación desde que está en MotoGP, ya que en Portimao 2022 se quedo pillado también en la Q1, y sufrió una caída que le impidió marcar un tiempo, cayendo a la 25ª posición en la parrilla de aquel gran premio, en el que finalmente acabó octavo en carrera tras una gran remontada.
Nunca desde 2019, que debutó en la clase reina, Bagnaia había clasificado tan mal sin mediar una caída de por medio, aunque este año está pasando su peor momento en ese sentido. En Hungría ya fue 15º en parrilla, y en Alemania y Qatar 11º, pasando a la Q2 sin poder hacer un buen tiempo.
En 2024 su peor clasificación fue un 7º puesto en España, pasando esa temporada en todos los grandes premios a la Q2. En 2023 un problema le relegó al 13º puesto en parrilla en Indonesia, mientras que en el 2022 fue 14º en Argentina.
En 2022 tuvo la caída de Portimao, mientras que en 2021 en Le Mans salió 21º en parrilla. El año de la pandemia, en el 2020, clasificó 18º en Teruel, el segundo gran premio que se disputó en Motorland Aragón, mientras que el año de su debut en la clase reina, en 2019, su peor clasificación fue 18º en Gran Bretaña.
El viernes, tras no clasificarse para la Q2, Bagnaia explicó que "no tengo palabras para explicar lo que me está pasando", admitiendo que las buenas sensaciones con las que llego de Hungría, desaparecieron completamente en Barcelona.