Código de error: %{errorCode}

Bastianini: "En Balaton pasas miedo; estaría bien que hicieran cambios por seguridad"

Motorsport

El italiano puede dar gracias de haber salido ileso de su primer Gran Premio de Hungría, sobre todo después del accidente que sufrió el domingo, en la primera vuelta de la carrera larga. Al entrar en la primera chicane del trazado, la Bestia perdió el tren delantero de su KTM con tan mala suerte que deslizó por el asfalto hasta el extremo de quedar a merced del pelotón en la segunda curva de la variante. A pesar de la peligrosidad de la escena, el pelotón pudo sortearle y evitar así una más que probable tragedia.

Recuerda:

"La chicane es muy pequeña, y es fácil que te pase lo que me ocurrió a mí. Esta vez tuvimos suerte y yo, particularmente, muchísima. Pero estaría bien que se hiciera algo en algunos puntos del trazado, para mejorar la seguridad", convino Enea Bastianini, que ya el sábado comprobó los caprichos de una instalación que recibió bastantes críticas, tanto por su estrechez y falta de puntos de adelantamiento, como por su peligrosidad.

En la sprint, el corredor de Rimini tampoco pudo ni siquiera pasar por meta en la primera vuelta, después de que Fabio Quartararo le embistiera al medir mal en el momento de trincar los frenos en la primera frenada, circunstancia que le hizo irse largo. El Diablo pudo esquivar a Marco Bezzecchi y Fabio Di Giannantonio, pero no a Bastianini. El golpe que le dio la Yamaha en la parte trasera de la KTM rompió el dispositivo de altura trasero, y eso provocó que el #23 se cayera unas curvas más adelante, tras encimar la Honda de Johann Zarco.

"Ya dije antes de correr que creo que la pista es fantástica, y las sensaciones encima de la moto, muy buenas. Pero, en carrera, pasas miedo", señaló Bastianini.

Pedro Acosta, compañero suyo en KTM, también fue testigo de la peligrosidad de la pista en según qué áreas. El murciano se cayó el sábado, en la cronometrada, y su RC16 salió disparada hacia las barreras de protección. Allí llegó a gran velocidad para impactar violentamente contra las protecciones y proyectarse al aire, antes de impactar contra la cámara de un operador, que, por suerte, no tuvo que lamentar ninguna lesión.

Más de MotoGP: