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BMW pide "tiempo" antes de descartar definitivamente su llegada a MotoGP en 2027

Motorsport

Con la presencia en la parrilla de MotoGP de tres grandes fabricantes europeos, Ducati, KTM y Aprilia, del Grupo Piaggio, la ausencia del constructor bávaro BMW siempre se ha sentido como una anomalía, y más teniendo en cuenta su presencia y, ahora mismo éxito, en la serie de las motos de calle WorldSBK de la mano de Toprak Razgatlioglu.

Los intentos de entrar en el Mundial por parte de BMW, se remontan al nacimiento de MotoGP (2002) y la nueva era de los prototipos de 990cc, con un proyecto que se quedó en una maqueta a tamaño natural y poco más.

Otro intento llegó con el anuncio de la retirada de Suzuki en 2022, cuando un grupo de personalidades del paddock trataron de convencer al fabricante alemán de comprar la estructura de la casa de Hamamatsu, sin éxito por la negativa de Dorna.

La última maniobra, llevada con absoluto discreción, fue el intento de comprar la estructura deportiva de KTM este mismo año, una venta que no llegó a materializarse tras dar luz verde Bajaj, el nuevo propietario, al proyecto deportivo de la casa austríaca.

Tras este último contratiempo, BMW parece arrojar la toalla para una entrada en MotoGP a corto plazo, y más tras el jarro de agua fría que ha significado para ellos la decisión de Razgatlioglu de irse a Yamaha, ya que uno de los atractivos de la operación era llegar a MotoGP con el turco como gran reclamo mediático.

Llegar en 2027 "no es viable para BMW"

Markus Flasch, director ejecutivo de BMW Motorrad, mantuvo la incertidumbre en una entrevista concedida a Australian Motor Cycle News a finales de julio. "Aún no hemos dado una respuesta definitiva", asegura Flasch en referencia a si van a entrar en MotoGP con el cambio de reglamentación en 2027, algo para lo que van con mucho retraso, si fuera esa su intención.

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"La cuestión de MotoGP para BMW ha sido un tema de debate durante mucho tiempo, y les aseguro que aún no hemos dado una respuesta definitiva", deja un resquicio a la esperanza el ejecutivo alemán, que sigue valorando cuál debe ser la "decisión estratégica".

Con la llegada en 2027 de la era de las nuevos motores de 850cc, la reducción aerodinámica, la eliminación de los dispositivos de altura en movimiento y un nuevo proveedor de neumáticos, la ocasión de empezar prácticamente de cero para todos los constructores se presentaba como una opción inmejorable para la casa alemana.

Sin embargo, Flasch admite que BMW aún no ha comenzado el desarrollo técnico de una máquina para MotoGP. "Primero tomaremos la decisión estratégica y luego definiremos el camino técnico que seguiremos. Definitivamente, 2027 no es viable para nosotros", enfría los ánimos.

"Trabajamos constantemente en nuestra estrategia de motorsport: GP es una opción, off-road es otra, y además, WSBK no está tan mal, simplemente es muy europeo. Así que, por favor, dennos unos meses más y les daremos una respuesta", insiste en mantener la puerta abierta a la posibilidad de subirse al tren en marcha.

¿Qué frena al constructor alemán?

Además de la perdida de Toprak, otro de los motivos que, posiblemente, estén frenando a BMW a dar el paso, es que Dorna estipuló, tras la marcha de Suzuki, en 22 el número máximo de motos en parrilla, lo que significa los 11 equipos actuales. De ellos cinco son estructuras de fábrica y seis equipos satélite. Todos los fabricantes tienen un equipo asociado, excepto Ducati, que tiene dos: Gresini y VR46.

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En las conversaciones con Dorna, Carmelo Ezpeleta siempre ha mantenido que si BMW quiere entrar en MotoGP debe hacerlo de la mano de una de las actuales plazas existentes de equipos privados, como tuvo que hacerlo Aprilia junto a Gresini en 2015 y hasta 2022, cuando el fabricante italiano pudo obtener plazas propias.

Así pues, y aunque el director ejecutivo de BMW Motorrad asegura que "definitivamente 2027 no es viable para nosotros", la venta del equipo Tech3 de Hervé Poncharal a un grupo inversor liderado por Guenther Steiner, podría ser ese último resquicio de entrada para el fabricante bávaro en MotoGP con el cambio de reglamentación dentro de 18 meses, aunque el plazo es tan corto que, ahora mismo, se antoja prácticamente imposible.

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