La temporada 2025 ha sido muy dura, hasta ahora, para Pecco Bagnaia. Nadie pensaba que tener a Marc Márquez en el mismo box fuera a ser fácil para el tricampeón del mundo, pero con el paso de las carreras la comparación entre ambos se ha vuelto cada vez más despiadada. Tras la 13ª cita del curso, en el Red Bull Ring, los números hablan de 21 éxitos entre carreras sprint y largas para el español frente a la victoria del italiano en Austin.
Sin embargo, más que los resultados, el drama para Bagnaia es la incapacidad de ser tan rápido e incisivo sobre su Ducati como lo era hasta el año pasado, pero sobre todo el hecho de que, a pesar de haber superado ya el ecuador del campeonato, en la casa de Borgo Panigale aún no han conseguido encontrar una solución a sus problemas. Y que en muchas ocasiones, como tras acabar octavo en Austria, los hombres de la fábrica de Bolonia son incapaces de encontrar una explicación.
Si en varias situaciones el turinés fue capaz de guardar para sí su decepción, este domingo se le vio claramente enfadado, y en declaraciones a DAZN no pudo contener su descontento: "Siempre estoy concentrado, nunca he perdido la cabeza. Pero hoy no he podido acelerar, todo el mundo me adelantaba a la salida de las curvas. Espero que Ducati me dé una explicación, porque estoy perdiendo la paciencia".
Palabras que fueron comunicadas por 'Sky Sport MotoGP', la televisión que emite el Mundial en Italia, al jefe del departamento de competición de Ducati, Gigi Dall'Igna, quien, aunque no sonaba exultante, trató de ser comprensivo con su piloto: "Creo que es bastante normal cuando uno espera hacer resultados importantes. Si no los consigue, está claro que está decepcionado. Desgraciadamente, es así".
Cuando se le preguntó si cree que existe la posibilidad de igualar un poco las prestaciones entre Bagnaia y Márquez de aquí a final de temporada, dijo: "Para eso estamos trabajando, y Pecco también. Simplemente, tenemos que ayudarnos mutuamente para conseguir este objetivo. Llevamos haciéndolo desde principios de año y seguiremos haciéndolo, porque creo que no debemos rendirnos e intentar lograr este objetivo".
Las declaraciones de Bagnaia quizá revelen también un malestar emocional y mental que había intentado ocultar hasta Austria. Según Dall'Igna, hay varios factores sobre los que deberá trabajar en los próximos meses, porque nunca es fácil salir de una espiral descendente como la que ha afectado al #63.
"Siempre es una combinación de cosas lo que hace que un piloto no pueda expresarse [ofrecer su mejor versión]. Seguramente, también hay una parte mental, pero tenemos que encontrar la manera de echarle una mano y solucionar los problemas que tiene a la hora de pilotar la moto. Siempre es un poco una espiral: cuando empiezas a ir cuesta abajo, es un poco todo lo que va mal, es difícil encontrar algo que vaya bien. Sin embargo, tenemos que intentar ayudarnos y mantenernos positivos, trabajando como siempre hemos hecho".
"El fin de semana había empezado bien, porque Pecco hizo grandes cosas durante todas las sesiones de entrenamientos. Luego vino la sprint y, como ya he dicho, cuando estás en una espiral descendente, realmente parece que todo siempre [va mal]. Pero debemos intentar seguir siendo optimistas y ver lo bueno que hemos hecho de todos modos", concluyó.