Si el año de Pecco Bagnaia solo se puede catalogar de desastroso, solo algo mejor puede ser considerado el de Fabio Di Giannantonio, el único, junto a su compatriota y Marc Márquez, el gran dominador del curso, que ha gozado de la Desmosedici de este 2025, el modelo más desarrollado de la Ducati.
El romano ocupa la sexta plaza de la tabla general, y muy probablemente sea la posición en la que finalice el campeonato, habida cuenta de los 15 puntos de ventaja que todavía tiene sobre Franco Morbidelli, su compañero en la escudería de Valentino Rossi, que marcha el séptimo. Este es el primer podio al sprint de Diggia desde el que se adjudicó en San Marino, justo antes de que la caravana del Mundial se embarcara en la ruta transoceánica.
"Honestamente esperaba un poco más; esperaba luchar con Alex Márquez y Pedro Acosta, pero nuestras salidas no son constantes. Salí mal, y me dije que por lo menos quería ir a por el podio. Me queda un sabor agridulce, me falta un poco", convino el piloto del equipo VR46, que se tuvo que aplicar al máximo en el tramo final de la prueba corta, para deshacerse de Raúl Fernández, a quien logró superar a falta de dos vueltas, gracias a la solidez que le ofreció el compuesto delantero duro –Fernández optó por el blando–. "Con Raúl hemos luchado de forma muy dura, pero limpia", recalcó el italiano.
Una de las ventajas que, sobre el papel, tiene la última especificación de la Ducati que conduce Di Giannantonio es la evolución del regulador de altura trasero, que funciona algo mejor que el que incorpora la versión anterior. "Este año salgo mejor que nunca, gracias a los dispositivos de altura nuevos. Pero cuando suelto el embrague no es fácil controlar la moto, y cuando lo hago, ya voy tarde", destacó el #49.
A pesar de haber sido claramente superado por Alex Márquez, que el año que viene pasará a gozar del estatus de piloto oficial de la marca de Borgo Panigale, Di Giannantonio también lo mantendrá en 2026 después de que Ducati y el VR46 confirmaran que la estructura satélite seguirá gozando del apoyo directo del constructor boloñés.