Marc Márquez nunca ha escondido que su ADN le lleva a buscar los límites la mayor parte de las veces que sale a la pista. Esta tendencia le convertía la mayor parte de las veces en uno de los pilotos que más rodaba por el suelo en la mayoría de temporadas. Sin embargo, algo ha cambiado este año, su segundo subido a una Ducati y el primero en el que compite enfundado en el mono de la escudería oficial de la marca de Borgo Panigale.
A las puertas de la 15ª parada del calendario, el fin de semana que viene, en Montmeló, el español acumula nueve caídas, menos de la mitad de las que llevaba (19) a estas alturas del curso pasado, su primero con una Desmosedici, entonces del equipo Gresini. Esos 19 accidentes que figuraban en su casillero tras celebrarse la 14ª carrera (Emilia Romagna) le colocaban al frente de la tabla de caídas, empatado con Pedro Acosta, novato en la categoría de las motos pesadas.
El panorama ha cambiado mucho en este 2025, en el que hay hasta diez pilotos con más caídas que él. De hecho, de los seis que compiten sobre una Ducati, Alex Márquez y Franco Morbidelli (14 caídas cada uno) y Fermín Aldeguer (10) se han ido al suelo más veces que él. Por el contrario, Pecco Bagnaia (6) y Fabio Di Giannantonio (3) se han caído menos que el de Cervera (Lleida), que lleva dos grandes premios (Austria y Hungría) completos sin revolcarse por tierra.
El último percance lo tuvo Brno, antes del parón de verano, en la segunda criba de la cronometrada (Q2). Ese resbalón le hizo a perder la pole, aunque el catalán lo enmendó después con un doblete en la sprint, el sábado, y en la prueba larga, ya el domingo. Por más que pueda entrar en una mala dinámica, difícilmente llegará a esos 19 accidentes del año pasado, y mucho menos a los 29 de 2023, que le llevaron a tomar la decisión de abandonar Honda antes de que su contrato expirara.
Los diez dobletes de 14 posibles que figuran en su cuenta de resultados de este ejercicio, combinados con las ocho poles y las 11 primeras líneas son tan significativos de la superioridad del leridano como lo pueden ser sus 175 puntos de ventaja sobre Alex, su más inmediato perseguidor en el Mundial.
Si ese margen crece hasta los 185 puntos al salir del Circuit, Márquez tendrá la primera oportunidad de celebrar su séptimo título de MotoGP una semana después, en Misano, seis eventos antes de la conclusión. Independientemente de que lo haga allí, en el circuito Marco Simoncelli, o más adelante, sus estadísticas, también las relativas a las caídas, confirman su comunión con la Desmosedici GP25.
"El equipo ya sabe qué necesito, porque ya han pasado una serie de carreras y nos conocemos mucho mejor que al principio. Y eso se nota", reconocía Márquez en Hungría, un circuito nuevo para todos y en el que volvió a dejar claro que se adapta mejor que nadie a lo desconocido. "Fui muy bien desde el principio, pude fluir con la moto, y eso es algo que no se puede negar", añadió, con la boca pequeña.
"Los que trabajamos con Marc y le conocemos sabíamos que, después del verano, aún sería más fiable de lo que lo había sido en la primera parte de la temporada. Él siempre tiene tendencia a pensar que no es tan superior como lo que realmente es. Ahora ya se ha convencido de ello y se ha tranquilizado. Eso le convierte todavía en más fiable", afirma a Motorsport.com un miembro de Honda, la tropa que mejor conoce al multicampeón. "Le ves correr y te das cuenta de que va con mucho margen de seguridad. La gente que dudó de si iba a ganar una vez se subiera a la mejor moto es que no sabía de lo que era capaz. Ahora, probablemente ya lo saben", cierra esta voz autorizada.