Han pasado tres meses desde que la Comisión Europea autorizara la adquisición del 84% de Dorna por parte de Liberty Media. Tres meses, algo menos si tomamos como referencia que la operación se completó en julio, en los que la compañía americana, poseedora también de los derechos de explotación del Mundial de Fórmula 1, ha trabajado desde una segunda línea, sin dejarse ver demasiado por el paddock de MotoGP.
Sin embargo, en Montmeló y Misano, las dos últimas carreras previas al inicio de la gira asiática, un grupo de ejecutivos de Liberty se desplazó para empaparse de varios aspectos de la operativa del certamen. A pesar de que en un primer momento se esperaba la presencia de Sean Braches en el circuito Marco Simoncelli, el exdirector comercial de operaciones de la F1 no se dejó ver, aunque sí compareció Stefano Domenicali, su actual presidente y CEO. Al italiano se le pudo ver junto a Paolo Campinoti, propietario de la escudería Pramac, con quien mantiene una gran amistad, y con Massimo Rivola, el CEO de la división de carreras de Aprilia y con quien trabajó en la etapa de ambos en Ferrari.
Al margen de Domenicali, cuyo papel se entiende más desde la vertiente institucional, media docena de cargos de Liberty estuvieron el sábado y el domingo visitando el trazado, para familiarizarse con los protocolos y los procesos que requiere la celebración de un gran premio.
Hasta Italia también viajó una tropa de auditores de la empresa Ernst & Young, que se dedicaron a realizar varias entrevistas con miembros de Dorna, para ponerse al día del despliegue que se lleva a cabo. Desde que la compra se hizo efectiva, a principios de julio, se han incorporado a Dorna al menos diez personas, que han ido a reforzar el departamento de marketing, la que ha experimentado una mayor sacudida.
La presencia de representantes de Liberty coincidió con el anuncio de una serie de cambios con un impacto mayor o menor, en función de cada caso, en los fines de semana de carreras. Alguno de ellos, como la nueva ceremonia que reúne a todos los pilotos al frente de la parrilla en el momento del himno, a imagen de lo que se viene haciendo en la F1, se han introducido con la temporada en marcha. Otros, como el cese de la actividad de la Copa de MotoE, una categoría de apoyo que será sustituida por la Copa de Harley-Davidson, no se materializarán hasta que arranque el curso que viene.
Motorsport.com entiende que el diálogo entre según qué departamentos de Dorna y Liberty Media se ha mantenido abierto a lo largo del último año, por más que se ha intensificado en los últimos meses. Des del área financiera hasta la de marketing y pasando por la de tecnología, este gigante del entretenimiento trata de encontrar canales comunes en el que poder explotar sinergias ahora que MotoGP se enfrenta a un momento clave en muchos aspectos.
En lo técnico, MotoGP está ultimando el lanzamiento de su nueva plataforma de streaming OTT, con la que pretende mejorar la experiencia del usuario y minimizar los fallos en el servicio ya en 2026. Las reuniones entre Dorna y Liberty en el Reino Unido, donde la F1 tiene su sede audiovisual, se han multiplicado en las últimas fechas.
A nivel de marca, todos los esfuerzos se centran en poner el foco en la categoría de las motos pesadas. Implícitamente, eso relegará a Moto2 y Moto3 a un plano más secundario, en un modelo similar al que se da en la F1, con la Fórmula 2 y la Fórmula 3. A partir de 2026, los equipos de MotoGP dispondrán de más espacio en los talleres de los trazados, a costa de que los de las clases menores se ubiquen en carpas, como ya ocurre en según qué trazados.
Para subrayar la relevancia de MotoGP, Dorna ha venido aconsejando a los teleoperadores con los derechos de retransmisión que acentúen los éxitos conseguidos en la clase reina, muy por encima de los de las inferiores.
Así, en el supuesto de que Marc Márquez se proclame campeón del mundo la semana que viene, en Motegi –tiene que sumar tres puntos más que Alex Márquez, su hermano–, se le señalará como siete veces campeón del mundo, obviando los dos títulos que logró en Moto3 (2010) y Moto2 (2012).
Paralelamente, los títulos conseguidos por aquellos pilotos que corrieron en 500cc, antes de la introducción de los motores de cuatro tiempos, pasarán a ser reconocidos como campeones del mundo de MotoGP. En esa línea también se explica la creación del Hall of Fame, un nuevo estatus reservado a aquellos corredores con, al menos, dos títulos de MotoGP, o 24 victorias. ¿El razonamiento? Crear una élite exclusiva de elegidos que refuerce la marca MotoGP más allá de los galardonados como Leyendas.