Para el español no fue una jornada sencilla, sobre todo porque viene de dos operaciones, la segunda muy complicada en la mano izquierda a finales de febrero, lo que le impidió tomar parte en los tres primeros grandes premios del curso.
Con el pie totalmente cambiado respecto al resto, para Jorge Martín este fin de semana en Qatar es su pretemporada particular, a la espera de ir quemando etapas, aunque estar aquí ya es una alegría.
"Sin duda, estoy contento de estar aquí, pero sufriendo, me duele horrores, y no solo es el dolor, sino que tengo que compensar la fuerza que me falta en los brazos con otras partes del cuerpo, y eso es lo que más me está costando", explicó al final del día.
"Lo bueno, en parte, es que por la mañana tenía que descansar cada dos o tres vueltas, y por la tarde ya podía dar cinco o seis vueltas y eso es un buen paso, también he podido dar comentarios con la moto y dónde creo que nos tenemos que enfocar para mejorar", explicó el español.
Aunque se comentó que el piloto había decidido, por la tarde, infiltrarse debido al dolo, descartó esa posibilidad. "No, no me he infiltrado, he tomado muchos antiinflamatorios, 'antidolorificos' (calmantes) y antitodo. Ahora no me encuentro tan mal, pero a ver cómo me despierto mañana por la mañana", levantó la mirada sabiendo que iba a sufrir.
Durante las dos sesiones el doctor Angel Charte estuvo cerca del piloto, controlando su evolución y, ahora mismo, se espera que pueda completar el gran premio.
"No lo sé, no lo sé, es complicado saberlo. Si me lo hubierais preguntado esta mañana habría dicho que no iba a poder acabar la carrera el domingo", confesó.
Jorge Martín, Aprilia Racing Team
Foto de: Gold and Goose / Motorsport Images
"Quiero ir sesión a sesión, no quiero forzar ahora para empeorar la semana que viene. Calma. Lo importante es que estoy dando vueltas y que estoy empezando a entender y a notar esta nueva moto", dijo en referencia a la nueva Aprilia, que este viernes no ha sido en absoluto competitiva en Qatar.
"No miro ni los tiempos, sí quizá la distancia con el primero, porque el objetivo es ir recortando, pero no es mi guerra, es importante entender esto y tener los objetivos claros, hay que ir mejorando, pero no hacer un time attack y caerse y volver a hacerse daño".
Jorge insistió que para él este fin de semana es de toma de contacto, sin objetivos.
"La guerra de los que están rodando no es la mía. Me han enseñado los tiempos y les he dicho que no me los enseñen, no los quiero ver", dijo el español, que acabó 20º, a 1.5 segundos del más rápido, su compañero el año pasado, Franco Morbidelli.
Durante el FP1 Martín no se quitaba el guante izquierdo cuando volvía al box. Sí lo hizo ya por la tarde. "No me quitaba el guante por el vendaje que llevaba, que me daba mucho aguante. En el segundo entrenamiento me he podido quitar ya el guante, es una buena señal. Estoy dentro de los plazos y estamos haciendo un buen trabajo", resumió, aunque sufre en todas las curvas.
"En las curvas de izquierda tengo más dolor y en las de derecha sufro más por que tengo que compensar y es más cansado, se me carga el antebrazo y la espalda. No es el peor circuito para volver por el físico, pero para mi, aunque hubiera vuelto en un garaje, hubiera flipado".
Martín no quiso entrar en valoraciones técnicas sobre la Aprilia, pero ya dio las primeras indicaciones incluso sin estar bien físicamente.
"No sé cuánto tengo aún de físico aún por mejorar; ni de puesta a punto, pero la que llevamos ahora no funciona. Me sentía muy bajo, con el hombro al suelo. A nivel de conducción no he cambiado, pero con la moto anterior (la Ducati) si noto mucha diferencia en el estilo de pilotaje", concedió el madrileño.
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