En su segundo gran premio tras reaparecer, al actual campeón se le ve sufrir un poco más de lo que lo hizo en Brno, hace tres semanas, cuando volvió a salir a la pista después de haberse perdido las siete citas anteriores. Jorge Martín, que sufrió una caída sin consecuencias más allá de la evidente pérdida de confianza, se quedó a casi un segundo de tiempo que le valió a Marc Márquez para ser el más rápido. Una diferencia y posición anecdóticas si tenemos en cuenta que su ruta va en paralelo al del resto de la parrilla, al menos en la etapa actual, en la que todavía está tratando de acoplarse a la RS-GP.
"Aún salgo a pista y no siento que la Aprilia sea mi moto. Y la caída me quitó confianza. Hasta que no encuentre esa moto estándar con la que comenzar los fines de semana, pues necesito tiempo, vueltas. Hoy fue un poco de eso", resumió Martín, que en el primer entrenamiento de la jornada salió sin ningún tipo de calmante, "a pelo", como así lo definió él mismo, para después, ya por la tarde, tomarse un antidolorífico para sobrellevar mejor el dolor en la muñeca izquierda que arrastra desde hace meses.
A diferencia de otros, para el español verse metido en el grupo que se encontrará en la Q1 no es ningún drama, sino algo lógico y una oportunidad para hacer más kilómetros. "Meterme en la Q1 me da más tiempo con esta moto, que es lo que necesito. Llego de unos cuatro años con sensaciones muy buenas [con Ducati]".
"Ahora, desde el momento en que aún tengo que trabajar en mi posición encima de la moto, pues eso ya dice mucho. Aún estoy probando alturas de manillares, porque no estoy del todo cómodo", desveló el madrileño, consciente de que el proceso que debería llevarle de nuevo a la parte alta de las tablas de tiempo es todavía largo.
Después del agujero en el que se vio metido en el hospital de Doha, prisa no tiene ninguna, y mucho menos si ello significa arriesgarse a volver a la enfermería. "Los mejores deportistas, como Marc Márquez, han tenido tres años de sufrimiento; yo llevo medio, así que tampoco puedo hundirme. Cada vez que salgo a dar una vuelta rápida me vacío, doy la vida; me estoy esforzando más ahora para terminar el 15º que el año pasado para hacer una pole", reflexionó el de Aprilia, antes de resolver: "Me tengo que dar ese margen de adaptación, me tengo que dar ese tiempo que necesito, porque si no tendré otra caída grave".