En su sexto gran premio con la KTM, Maverick Viñales sigue mostrando un progresión que nadie vio venir cuando el piloto español, a principio de temporada, encadenó tres fines de semana complicados, hasta que en el GP de Qatar logró liderar la carrera y cruzar segundo la meta, aunque una sanción por las presiones del neumático le relegó a las últimas plazas.
Desde entonces, Maverick ha estado siempre cerca del podio, incluso este fin de semana en Le Mans, en condiciones mixtas y complicadas, que últimamente se le habían atragantado un poco.
"Seguimos en la línea positiva. Es mi mejor resultado en una carrera flag to flag desde hace mucho tiempo", aseguró este domingo hablando con Motorsport.com.
"Fue una carrera complicada, era muy fácil cometer errores. Pero nos mantuvimos sólidos pilotando. Me gustó mucho la moto como funcionaba la moto cuando empezamos la carrera con blando delante y detrás de seco, el compromiso era muy bueno y podía atacar. De hecho hice dos long lap y salí cuarto en la segunda, y con posibilidades de estar luchando delante", añadió el corredor de Red Bull.
"En mojado las sensaciones eran buenas, pero no sabemos por qué en las rectas la moto no traicionaba y me quedaba patinando. Cuando me pasó Fermín Aldeguer lo entendí todo, la moto en la recta se quedaba patinando y no hacía metros", se quejó de lo mismo que Pedro Acosta, falta de tracción con la goma rayada.
Maverick Viñales, Red Bull KTM Tech 3
Foto de: Rainier Ehrhardt
Al igual que el piloto del equipo KTM oficial, Maverick montó el compuesto de mojado medio trasero, mientras que el resto fábricas montaron el blando.
"Ibamos con el medio, pero tengo mis dudas, no es un neumático que vaya mal, en mi trayectoria en MotoGP con carreras en mojado, nunca me ha sucedido algo así. Tenemos que analizar bien porque patinaba tanto este neumático con la moto recta", pidió el de KTM Tech3.
Hace poco, en la salida del GP de las Américas, en Austin, se vivió un caso parecido al de Le Mans. Allí Maverick las pasó cañitas, una experiencia que le valió para estar más calmado este domingo.
"Siempre hay muchos nervios cuando en parrilla está seco y empieza a llover. Si está mojado y va a seco, no hay tanto estrés, porque sabe perfectamente que en algún momento hay que entrar a cambiar la moto, pero cuando es de seco a lluvia hay muchas opciones, puedes entrar y que deje de llover o quedarte con lisos y no poder llegar a cambiar... hay muchas variables y te dispara el estrés. Pero para mi es solo antes de salir, una vez se apaga el semáforo, sales a carrera, dejas fluir y tomas la mejor decisión que consideras en cada momento".
La gran temporada que está construyendo Maverick con la RC16 de Tech3-KTM invita al optimismo, y más pensando en la próxima carrera, en Silverstone, donde el español logró en 2016, con Suzuki, su primera victoria en MotoGP.
Maverick Viñales, Red Bull KTM Tech 3
Foto de: Marc Fleury
"Sí, cómo olvidarlo (risas). Hay que seguir aprendiendo de la KTM, es obvio que el domingo en Le Mans aprendimos mucho a llevar la moto en mojado. Tuve muchas vueltas para entender qué necesito, la estrategia de la electrónica, lo que necesitamos para poner a punto el freno motor y ser más eficaces en mojado, hicimos un buen trabajo pero debemos mejorarlo. Necesito tiempo todavía, sobre todo a una vuelta me falta un poco entender la moto. Aunque consigo hacer muy buenas vueltas", valoró. "Pero estamos cerca; estamos realmente cerca de conseguirlo..."
Maverick siente que de la victoria, la que le convertiría en el primer piloto en ganar con cuatro marcas diferentes en la clase reina acabará llegando este año: "Estamos cerca, va a llegar, hay que insistir y confiar en que sucederá, estamos en el momento en que hay que confiar en ello", zanjó el chico de la Costa Brava.