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Márquez: "Bagnaia tiene que recuperar la confianza; el año pasado yo me tuve que regenerar"

Motorsport

Con la mayoría del paddock haciendo quinielas acerca de cuándo se coronará campeón del mundo, Marc Márquez sacó su vertiente más magnánima a su llegada al circuito de Balaton Park cuando se le preguntó por el bache por el que pasa Pecco Bagnaia, su compañero en el taller del equipo oficial de Ducati. 

Al anunciarse la llegada del español a la escudería de las motos rojas, la mayoría coincidió en definir la pareja como el ‘Dream Team’, una de las duplas más potentes de todos los tiempos. Sin embargo, menos de medio calendario ha servido para decantar claramente la baraja a favor del catalán, que ha arrasado –nueve dobletes, los seis últimos consecutivos–, sin que su compañero haya podido plantarle batalla en ningún asalto.  

"Pecco le ha dado dos títulos a Ducati y va seguir aquí el año que viene. Le puede dar aún muchísimas cosas. Pero cuando un deportista entra en un espiral en el que no le salen las cosas, pues empieza a perder la confianza", convino Márquez, al preguntarle sobre el vía crucis por el que pasa el #63, a quien saca 197 puntos, más de cinco eventos completos (sprint y carrera larga), cuando se han disputado 13 y faltan nueve para terminar.  

"Cuando un piloto pierde confianza, empieza a perder 30 milésimas en cada frenada. Y eso son dos décimas a final de vuelta, que en una carrera significa terminar el octavo", añadió, en referencia a la última prueba, en Austria.

Allí, nada hacía presagiar el viernes que Bagnaia volvería a desesperarse; el sábado por culpa de una goma trasera defectuosa, y el domingo por esas malas sensaciones que le impiden parar la moto y entrar en las curvas como a él le gusta. "Pecco está demostrando que tiene velocidad, sino no hubiera hecho el viernes em Austria –fue el más rápido–. Eso me pasó a mí el año pasado, en el que me tuve que regenerar. Pecco es suficientemente listo como para absorber todo lo que le está ocurriendo. Acabará llegando", ahondó el corredor de Cervera (Lleida).

Por si te lo perdiste:

Al igual que el resto de integrantes del pelotón de Ducati, Márquez se entrenó en Balaton hace dos semanas, subido a una Panigale V4. En aquella jornada se fue al suelo dos veces, seguramente por sobrepasar el límite de una pista minúscula. Este fin de semana, ya en formato gran premio, todo el mundo le señala como el favorito al triunfo por dos razones: el trazado gira eminentemente a la izquierda, y él es un fenómeno adaptándose a las condiciones desconocidas.

"Uno de mis puntos fuertes siempre fue adaptarme rápido a condiciones nuevas y diferentes. El test nos ayudará a los pilotos de Ducati, sobre todo en el primer entrenamiento. Pero en este circuito no hay muchos secretos. Como en todos los kartings, las diferencias serán pocas, también entre las motos", remachó el #93, que tras atender a los medios, recibió una clase magistral de Ádám Hidvégi, un joven hungaro que es capaz de completar el cubo de Rubik en 6 segundos.