Marc Márquez ha reaparecido en público este martes. El piloto español ha sido el protagonista de una rueda de prensa organizada por Estrella Galicia en la Sala Galileo de Madrid, un evento que tenía que tener lugar a su vuelta del GP de Indonesia, después de proclamarse nueve veces campeón del mundo de motociclismo en Japón, hasta que su nueva y desafortunada lesión en el hombro derecho truncó sus planes.
El legendario corredor nacido en Cervera ha explicado a los medios, entre los que estaba Motorsport.com, cómo se encuentra después de alcanzar su ansiada séptima corona de MotoGP, la primera como hombre de Ducati, y sobre todo después de confirmarse que el daño en los ligamentos, que le llevó a pasar por quirófano una vez más, le obligará a no volver a correr hasta la pretemporada de 2026, perdiéndose los últimos cuatro grandes premios del curso y el test de Valencia, donde apunta a ser la única ausencia del primer día del año que viene.
"No me he aburrido, no he tenido tiempo de aburrirme. Hemos centrado estos días en bajar revoluciones, y luego empezar con la rehabilitación. Va bien. Ayer tuve la revisión con los doctores, y ya estoy sin cabestrillo. Vamos haciendo los movimientos típicos, cotidianos, del brazo", empezó diciendo un Márquez sin protección por la zona afectada.
El #93 empezó recordando su celebración en Motegi, y el vídeo que le enseñaron al ganar el título: "No sabía de qué iba la celebración, ni del vídeo. La verdad es que todo mi equipo acertó con el 'More Than a Number' [más que un número], por el calvario que hemos pasado. En aquel GP de Japón me pesó que intuía que había cosas. Por eso cambié el discurso allí con la prensa, de que quería cerrar el título. Y menos mal que lo cerré allí, porque luego en Indonesia vino la lesión, que fue injusta, por el momento, que era de celebración".
"Sabía que iba microfonado, fue una idea de Dorna y me pareció bien. Son momentos en los que uno no sabe ni lo que ha dicho. Cuando dije, '¡sí que lo he hecho!', fue a mí mismo. De conseguirlo. Este título ha sido una lucha constante, de no tirar la toalla. La ambición de conseguirlo ha sido para quedarme en paz conmigo mismo. Por ello he tenido que tomar decisiones difíciles, egoístas. Pero sin cambiar el entorno, los que realmente te quieren", siguió.
Lo primero que dijo Márquez al ser nueve veces campeón del mundo es que se quedó en paz consigo mismo, pero cuestionado sobre si el 'feeling' habría sido el mismo si hubiera sido subcampeón, explicó: "No hubiera puesto el lacito. Me hubiera sentido contento, porque habría sido competitivo una vez más y el título me lo habría quitado mi hermano Alex, así que habría quedado en casa. Pero ser campeón después de todo lo que he pasado, las decisiones que he tomado, han sido para esto. Siguiendo todos los pasos. El fracaso era no intentarlo. Lo intentamos, lo hemos conseguido".
Y ahora qué, es la pregunta que se hacen muchos. "Pues Alex será, de entrada, mi principal rival, tendrá una GP26. Se ha demostrado que es capaz de todo, pero sin olvidar a todos los rivales, a otras marcas que van mejorando. El año que viene, mi hermano Alex va a ser, de entrada, el principal rival. Eso no va a cambiar cómo hacemos las cosas. La única manera de mejorarlo va a ser invertir posiciones, para bien de Gresini y para mal del equipo oficial Ducati. No me referiré a él como mi hermano, sino como a Alex Márquez, subcampeón del mundo y capaz de todo. Es capaz de liderar cualquier equipo. Este año, elegiría más que ha sido la temporada en la que dos hermanos han sido campeón y subcampeón que la campaña de mi retorno", contestó el multicampeón nacido en Lleida.
Por supuesto, Márquez abordó su lesión: "Cuando llegué aquí a Madrid, vieron realmente cómo era la lesión. Ya me advirtieron de que se requeriría tiempo, porque había ligamentos y huesos afectados. Sabíamos que podíamos perder cinco días de recuperación, pero optamos por no operar. Bajo la inflamación y me levanté un domingo con la clavícula fuera de sitio. Decidieron operar, y ahora hay que respetar los tiempos. No quedará ninguna secuela".
Motorsport.com le cuestionó al #93 sobre cómo puede afectar la falta de rodaje por lesión de cara a ser competitivo desde el arranque de la primera carrera del curso, y sobre si los fantasmas del pasado volvieron en cuanto supo que tenía algún daño en Mandalika: "Desde el momento que me caigo por primera vez, ya sé que tengo algo en el hombro, yo conozco mi cuerpo porque me he caído muchas veces. Estaba tranquilo por Indonesia, pero intranquilo por el futuro. Lo que me transmiten mis doctores es la tranquilidad de que, si respeto los tiempos, todo irá bien. El hecho de que sea competitivo en 2026 lo marcará mi físico, no si me he perdido una carrera más o menos, o si no disputo el test de Valencia. No se puede confirmar aún que esté en el test de Sepang, pero espero estar subido a una moto bastante antes. Respetando los tiempos, pero los plazos están yendo bien".
En los últimos días, se reveló que Márquez tiene en el hombro un tornillo roto, perteneciente al proceso de lesión que comenzó en Jerez en 2020, con las cuatro operaciones famosas. El catalán lo aclaró: "Es algo con lo que convivo, de algo pasado. Solo yo y mis doctores sabemos cómo está el brazo por dentro".
Márquez abordó la crisis de Pecco Bagnaia en este 2025: "Me sabe mal verle así. Pecco ha vivido una montaña rusa total este año, que creo que ni él mismo se explica, la diferencia de sensaciones. Lo mejor que le puede pasar es que llega el invierno, y haga un reset. No se le ha olvidado ir en moto, lo vimos en Motegi. Sería lo mejor para el proyecto de Ducati".
Sin embargo, no descarta al tricampeón italiano, así como al resto de marcas en 2026: "Aprilia y Marco Bezzecchi no serán una sorpresa si pelean por el título, tampoco KTM y Pedro Acosta. El sistema de concesiones está dando sus resultados, ya para 2026, y quizás más para 2027". Y al hilo de eso, abordó el debate sobre qué Ducati es mejor, GP24 o GP25: "Creo que podemos dar un saltito adelante con la confianza del tren delantero, sin olvidar el tren trasero, que todo es un compromiso. Las motos se han probado y reprobado, en el equipo teníamos total disponibilidad de piezas. El mejor paso [paquete] era GP24, pero con las innovaciones de la GP25".
Tras Indonesia, Márquez tomó la madura decisión de pedir que no se cargaran las tintas con Bezzecchi, y detalló por qué: "Tengo 32 años, he visto que son cosas que pasan en las carreras. Ningún piloto crea una situación de peligro de manera voluntaria. Con 20 años, quizás lo habría visto de una manera diferente. Soy el que tiene más experiencia en MotoGP ahora mismo, no tiene sentido linchar a un piloto cuando comete un error. Maduramos y crecemos delante de cámaras, pero el que tiene más de 30 años tiene que medir más sus palabras".
Recordando Motegi, también se centró en el reconocimiento de sus antiguos equipos, Honda y Gresini Racing, al asegurar el título: "Siempre he intentado ser cercano con todos los equipos que he estado, y acabar de la mejor manera. Es fácil cuando algo es honesto. En Japón, fue como algo divino que dijo que tenía que ser así, con mi equipo, Ducati, y el que yo tenía en HRC en el podio. Estoy muy contento de dónde ha llevado Alex al equipo Gresini".
Tras ello, tocó hacer un repaso a su carrera deportiva: "Antes parecía que no había roto un plato, en 2013 se rompió toda la vajilla. No fue normal lo que hicimos, rompimos los esquemas. Después de la lesión, intentándolo, ves que no eres capaz, pero antes de tirar la toalla, te preguntas por qué. Buscamos la mejor moto para ver de qué éramos capaces. Salí de mi zona de confort, se abrió la puerta de Gresini. Era lo que necesitaba, estar sin presión. En Ducati, ya todo estaba en mis manos".
"Fue la decisión más difícil de mi carrera deportiva, salir de mi zona de confort. Yo me lo tomé como una apuesta, pensé, es que esto si no se acaba. Mi hermano Alex me ayudó mucho, me dijo que era lo que necesitaba. Le hice caso, y me ha ido bien. Aunque en 2024 no se consiguió 'nada', logré reencontrarme a mí mismo, que es más importante que muchas victorias".
También saltó a la palestra la posibilidad de un retorno a Honda en el futuro: "Son más teorías que prácticas. No voy a tomar ninguna decisión estando lesionado, o sin estar encima de la moto. Es algo importante, a no ser que lo vea muy, muy claro. Estoy en un momento dulce, he vuelto a la cresta de la ola, y toca tomar decisiones correctas y siendo egoístas, pensando conmigo mismo. En 2027, nadie te puede asegurar la mejor moto. Cuando se pruebe, estará todo cerrado. Tendrás que fiarte de tu instinto. Será un año en el que todo estará abierto. Hay que gestionar de la mejor manera".
Por último, Márquez habló de cuál será su perfil realista para 2026: "En 2025, iba con el perfil que realmente sentía. De entrada, Pecco era el favorito. Entendí que podía ser un gran año en Qatar, cuando vas en bien en un circuito en el que eres débil. Para 2026, toca luchar por el título. Sí o sí. Luego veremos. Evidentemente, hay una rehabilitación por el medio. El objetivo es estar al 100 por 100 en la primera semana de marzo. No me quiero obsesionar con los 12+1 títulos de Ángel Nieto, los veo muy lejanos. Vamos uno por uno. El gran objetivo de mi vida deportiva era volver a ganar y ya lo he conseguido. Pero es ley de vida, el bajoncillo vendrá y la gente joven apretará", concluyó.